El macabro crimen de Tortosa, a juicio: apaleado, envuelto en cinta y arrojado vivo al Ebro

Una partida de cartas en una finca de Tortosa acabó de forma trágica cuando, dos semanas después, un cadáver apareció flotando en el Ebro

06 de julio de 2026 a las 14:34h

La Fiscalía pide 25 años de prisión para cada uno de los dos hombres acusados de haber matado a un hombre de 45 años después de una partida de cartas en una finca situada en el polígono de Tortosa. Según el relato del ministerio público, los procesados habrían apaleado a la víctima, la habrían inmovilizado con cinta adhesiva, le habrían atado una piedra de 40 kilos y la habrían lanzado al Ebro cuando todavía estaba viva.

El juicio ha comenzado este lunes en la Audiencia de Tarragona con la constitución del jurado popular que deberá decidir sobre la culpabilidad de los dos acusados. La Fiscalía les atribuye un delito de asesinato con alevosía y también reclama una indemnización conjunta de 90.000 euros para la hermana y la hija de la víctima.

 

Una partida de cartas que acabó en una discusión

Los hechos se remontan a la noche del 28 al 29 de marzo de 2024. Uno de los acusados había organizado un encuentro en su finca del Barranc de la Llet, en el polígono industrial de Tortosa, donde siete personas jugaron a cartas y consumieron alcohol.

Con el paso de las horas, la mayoría de los asistentes se marcharon. Según la Fiscalía, la víctima decidió quedarse, aunque ya estaba muy bebida. A las 4:44 horas, uno de los acusados llamó a otro participante de la fiesta para que fuera a buscarlo, pero este no vio la llamada hasta la mañana.

Poco después, según el escrito de acusación, comenzó una discusión dentro de la caseta de la finca. Uno de los procesados habría cogido un objeto parecido a un palo y habría golpeado a la víctima en el cuello hasta hacerla caer al suelo. Acto seguido se habría abalanzado sobre ella y habría continuado golpeándola.

El otro acusado, que hasta entonces dormía, también se habría sumado a la agresión. La Fiscalía sostiene que el hombre no se pudo defender por su estado de embriaguez y porque tenía a los dos agresores encima.

 

Atado con cinta y una piedra de 40 kilos

Los acusados habrían dado a la víctima por muerta después de causarle diversas lesiones traumáticas. A continuación, según el ministerio público, le envolvieron la cabeza, la cintura y una pierna con diferentes cintas adhesivas y de embalaje.

Después introdujeron el cuerpo en un vehículo y le ataron una piedra de unos 40 kilos. Hacia las 6:50 horas, habrían conducido hasta Font de Quinto, en el barrio de Campredó, donde arrastraron al hombre hasta la orilla del Ebro y lo lanzaron al agua.

La Fiscalía sostiene que la víctima todavía estaba viva en ese momento. La autopsia concluyó que murió por una insuficiencia respiratoria aguda provocada por asfixia mecánica por sumersión.

 

El cuerpo apareció casi tres semanas después

El cadáver se localizó flotando en el Ebro el 17 de abril de 2024, en la misma zona de Font de Quinto. Se encontraba en un estado avanzado de putrefacción.

Uno de los acusados ingresó en prisión provisional en mayo de 2024. El otro fue detenido posteriormente en Chequia y también fue encarcelado provisionalmente en diciembre de ese mismo año.

La Fiscalía considera que ambos actuaron con alevosía porque la víctima no tenía ninguna posibilidad real de defenderse. Además de los 25 años de prisión, pide que no se puedan acercar ni comunicar con la hermana y la hija del fallecido durante 25 años.

El juicio continuará este martes con la exposición de las acusaciones y las defensas y el inicio de las declaraciones de los testigos.