Intervienen 2.300 kilos de alimentos caducados o en mal estado en un comercio de Tortosa

Las inspecciones permitieron localizar un comercio minorista de alimentación y un almacén donde se vendían y se almacenaban productos de origen extracomunitario sin la certificación sanitaria correspondiente

22 de octubre de 2026 a las 19:30h

Un dispositivo conjunto de la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional y la Policía Local de Tortosa ha permitido intervenir 2.300 kilos de alimentos no aptos para el consumo humano en un establecimiento comercial del municipio. Durante el operativo, también se han incautado 218 productos cosméticos y sanitarios que no cumplían los requisitos legales para la venta.

La actuación comenzó a raíz de una investigación de la Patrulla Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil, que había detectado indicios de comercialización irregular de mercancías procedentes de países de fuera de la Unión Europea.

Las inspecciones permitieron localizar un comercio minorista de alimentación y un almacén donde se vendían y se almacenaban productos de origen extracomunitario sin la certificación sanitaria correspondiente.

Alimentos caducados y sin la refrigeración adecuada

Durante la inspección, los técnicos del Departamento de Salud comprobaron que muchos de los alimentos estaban caducados, se encontraban en un estado de conservación deficiente o no se habían mantenido a la temperatura de refrigeración exigida. Según la Guardia Civil, estas irregularidades suponían un riesgo directo para la salud de los consumidores.

Una vez decomisados, los 2.300 kilos de alimentos fueron trasladados por operarios de la brigada municipal de Tortosa al vertedero, donde se destruyeron de manera controlada.

También intervienen 218 productos cosméticos y sanitarios

Paralelamente, los agentes incautaron 218 productos cosméticos y sanitarios de diferentes marcas y categorías destinados a la venta al público. Los responsables del comercio y del almacén no pudieron acreditar su importación legal y los artículos tampoco cumplían los requisitos exigidos para su distribución.

El operativo también contó con la participación de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y de la Inspección del Departamento de Salud de la Generalitat.

Como resultado de la actuación, una persona está investigada por un presunto delito de falsedad documental. Además, los agentes levantaron 21 actas de denuncia por posibles infracciones de diversas normativas.

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