La 'rave' no autorizada que comenzó la noche de Fin de Año en La Sénia, concretamente en las naves ocupadas del polígono industrial de Les Mataltes, se mantiene activa este domingo a pesar de la notable disminución del número de vehículos presentes y una reducción significativa del volumen musical. A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, con temperaturas más bajas y lluvia fina persistente, la fiesta continúa sin interrupciones.
Según datos proporcionados por el Ayuntamiento de la Sénia y los Mossos d'Esquadra, todavía permanecen en este espacio entre 400 y 500 jóvenes. La alcaldesa Victòria Almuni ha calificado esta área como un "punto débil" que requiere una vigilancia más intensa para impedir la repetición de eventos similares. Además, varios agricultores han manifestado haber sufrido desperfectos en sus fincas próximas a la zona donde se desarrolla la fiesta.
Movimiento y controles durante el fin de semana
Los Mossos indican que el período comprendido entre las 12:00 h y las 16:00 h es cuando se observa una mayor salida de participantes del recinto. Este sábado se registraron unos treinta vehículos más abandonando el polígono. Cada coche que sale ha sido sometido a controles exhaustivos tanto de identificación como para detectar consumo de alcohol o drogas.
Este domingo se ha podido ver a numerosos asistentes marchando a pie, cargados con pertenencias personales, cruzando caminos y otras vías hasta los vehículos estacionados fuera del área restringida vigilada policialmente, donde se han reforzado las medidas de acceso para evitar aglomeraciones incontroladas.
La alcaldesa Almuni ha explicado que durante la noche del pasado sábado la nave industrial no detuvo la actividad festiva iniciada en Nochevieja, llegando a concentrar un gran número de personas procedentes también de los municipios vecinos. Imágenes grabadas dentro del evento muestran una infraestructura organizativa compuesta por potentes altavoces, mesas de mezclas musicales profesionales, sistemas de calefacción con estufas y bidones con fuego así como hasta seis foodtrucks y diversas barras instaladas.
Daños denunciados por los agricultores cercanos
La alcaldesa ha confirmado que algunos agricultores han formalizado denuncias por desperfectos ocasionados en sus campos colindantes con el recinto donde se celebra la fiesta ilegal. También han reclamado actuaciones policiales para desalojar a personas acampadas o conductores que habían accedido con vehículos a zonas agrícolas. Un incidente destacado fue la sanción impuesta el pasado sábado a un camión pequeño que quedó atascado dentro de un campo de cultivo.
Almuni ha advertido sobre "la falta absoluta de sensibilidad" demostrada por los asistentes hacia los trabajadores agrícolas inmersos en plena campaña de recolección. Ha declarado textualmente: "La gente del pueblo lo vive como una ofensa a la dignidad de quienes están trabajando esperando obtener ingresos necesarios para mantenerse durante todo el año", añadiendo que esta actitud constituye "una falta total de consideración".
Protocolo municipal ante la evolución del caso
Tanto la administración local como los cuerpos policiales optan por mantenerse expectantes hasta el momento en que se disuelva completamente este encuentro festivo no autorizado, siempre vigilando para que no se produzcan incidentes o altercados. El evento podría alargarse hasta el Día de Reyes.
La alcaldesa explica: "La estrategia consiste en mantenerlos confinados aquí intentando controlarlos cuando abandonen el lugar; esperar que pierdan interés y se marchen espontáneamente; esperamos que el tiempo húmedo actual les haga replantearse continuar."
Una vez finalizada esta fase, está previsto realizar tareas extensas limpiando todo el entorno afectado mientras los servicios jurídicos municipales estudian posibles acciones legales dirigidas especialmente a los organizadores si estos llegan a ser identificados.