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Ayer por la noche, las Fiestas de la Cinta pusieron su punto final después de diez intensos días de actos y actividades para todos los públicos. Ahora bien, no pudieron acabarse tal como estaba previsto, con el monumental castillo de fuegos artificiales desde la orilla del río, dado que la Generalitat activó el nivel 3 del Plan Alfa por el elevado riesgo de incendio y esto obligó a la organización a suspenderlos. Por la tarde, en la valoración final de las fiestas, la alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, informó que se ha previsto reubicarlos para el día de la Diada Nacional de Catalunya, a las 23 h.
En cuanto a las fiestas, Lleixà destacó que no se ha registrado ninguna incidencia destacable en el ámbito de los cuerpos de seguridad y tampoco en las carpas de los Puntos Lila. Por su parte, el concejal de Fiestas, Jordi Jordan, ha explicado que la novedad de esta edición, el espectáculo de drones en el cielo, atrajo mucha gente y ha sido muy bien valorado. También ha sido muy reconocido por parte de la ciudadanía el hecho de haber recuperado los bailes tradicionales del Punxonet y del Cap de Ball que bailaron las pubilles y los hereus el día de la proclamación.
Asimismo, los conciertos de la Banda Municipal de Música de Tortosa, con su tributo Pop-Rock.Cat, y el concierto de Rafa Sánchez de La Unión, han sido los conciertos más multitudinarios que ha acogido el paseo central del Parque Municipal Teodor González.
Las Fiestas de la Cinta se iniciaron el sábado 29 de agosto con la presentación de las pubilles, pubilletes, hereus y hereus infantiles y la lectura del pregón que corrió a cargo de los miembros de la Fundació Mercè Pla, en el parque municipal Teodor González.
El domingo 30, la ciudad acogió la tradicional Trobada Gegantera que organiza la Colla Gegantera i Cort de Bèsties de Tortosa, con un total de 15 collas participantes.
La restauración de los gigantes moros: Nabil y Zoraida
El sábado 5, el Aula Didáctica del Museo de Tortosa acogió la conferencia “De gigantes reyes a gigantes moros”, que corrió a cargo de los responsables del taller Avall de Reus, que han hecho la restauración.
Nabil y Zoraida fueron comprados por el Ayuntamiento de Tortosa al taller Ingenio de Barcelona, pero a la gente no les gustaron como eran. En 1958 deciden encargarle al maestro artesano, Pedro Aixendri, que los mejore para que estén a la altura de las otras dos parejas de gigantes tortosinos. Así pues, Aixendri decide cambiarle las cejas y ponerle bigote a Nabil; mientras que a la gigante le cambia todo el rostro por uno muy parecido al de Rubí, pero con el pelo más largo y la mirada baja. Durante el proceso de restauración han intentado recuperar al máximo las capas originales y reparar daños como el brazo de Zoraida que había sido restaurado con una antigua matrícula de coche. Como también la mano de Nabil, que se había perdido, y ahora se ha podido recuperar gracias a la existencia del molde original.
Los gigantes eran muy pesados, con 80 kg, y ahora han cambiado la estructura de hierro del cuerpo por unos aros de madera que lo harán más ligero y también más estable. Originariamente, los brazos eran desmontables y, ahora, han vuelto a hacerlos así. También se han podido recuperar los pendientes y la tiara originales, que se guardaban en el fondo del Museo de Tortosa, y que ahora se han restaurado.
Como ya hemos dicho, uno de los platos fuertes de las fiestas fue el concierto de la Banda Municipal de Música de Tortosa en el paseo central del Parque Municipal Teodor González, que se llenó hasta la bandera, superando incluso, el espacio que había delimitado por las vallas. El concierto, llamado Pop-Rock.Cat, hizo un repaso de los éxitos de grupos catalanes como Sau, Sopa de Cabra, Els Pets, Lax’n Bustos, Txarango, Els Catarres, Búhos o Zoo, entre otros. Como siempre, bajo la dirección del maestro, Juanjo Grau, y con el acompañamiento de tres cantantes del territorio de otras formaciones musicales como Jordi Mauri, Robert Pujol y Vicente Manzanero.
Pero la Banda Municipal tiene múltiples registros y tampoco podía faltar en medio de las fiestas su repertorio más clásico. Por eso, el viernes 4, tuvo lugar el concierto tradicional en la plaza del Absis que llevó algunas de las BSO de las películas, repasó clásicos de crooners como Frank Sinatra e interpretó el Himno de la Cinta y el Pasodoble-Himno de Tortosa.
El pasodoble que se convirtió en himno y su significado
El campus Terres de l’Ebre de la URV va organitzar una exposició de cartells en el marc de les Festes de la Cinta que pretenia establir una correlació científica entre alguns dels actes més populars de les Festes i els estudis que havia realitzat el mateix campus l’any passat a Tarragona amb motiu de les Festes de Santa Tecla.
En aquest cas, el musicòleg, Joan Francesc Vidal Arasa, va impartir una conferència a l’Aula Didàctica del Museu de Tortosa en la qual va analitzar minuciosament l’origen de la Banda Municipal i tot el procés de creació i adaptació del Pasdoble de Tortosa que, per aclamació popular, va acabar convertint-se amb l’Himne de la Ciutat.
Segons Vidal, el pasdoble prové del mot francès “pas redoublé”, que és un tipus de marxa militar. El pasdoble, sense lletra, era una peça militar que interpretaven les bandes de corregiment, mentre que els himnes sempre eren himnes marcials i estaven interpretats per un cor, com en el cas de La Marsellesa, a França. Normalment, els pasdobles eren considerats com una marxa elegíaca, de contingut trist. Amb el pas dels segles, aquesta connotació bèl·lica va anar canviant i les bandes van haver d’adaptar-se a actes festius o religiosos.
A l’Estat espanyol, el 1910, les bandes acompanyaven els actes taurins i, a Tortosa, consta que també existien aquestes actuacions de la Banda a la plaça de bous de Remolins. Aleshores, també s’interpretaven pasdobles que es classificaven segons si eren flamenquistes o antiflamenquistes, que vol dir si rebien influències del flamenc. A Tortosa hi va haver també molta tradició de sarsueles, atès que el 1859 es fundà la primera companyia de sarsuela de Tortosa, i això feia que els pasdobles que s’interpretaven eren tots flamenquistes. Ara bé, el 1943, el llavors director de la Banda, Joan Monclús, amb l’ajut del mestre José Faiges, creen la primera versió de la lletra de l’Himne i la música que encara s’interpreta actualment.
Monclús va voler dedicar-lo al qui havia estat el seu mestre, Joan Moreira. I, de fet, es noten molt les influències de Moreira amb la música emprada al Pasdoble i ens el permet classificar com un pasdoble dramatúrgic simfònic. Pel que fa a l’anàlisi detallada de la composició, Vidal destaca que tota la primera part predomina la disfòria perquè s’inicia amb una marxa sinistra que podria explicar les penúries de la guerra, una marxa elegíaca que ens parla de l’esforç i el treball i un himne marcial.
El punto de inflexión lo marca la estrofa extraída del Himno de la Cinta, como canto espiritual, y a continuación hay un canto de trabajo de los campesinos, una marcha eufórica, un pasacalle, un preludio que emula un reloj en tiempo de descuento que anticipa un final apoteósico, como si fuera el disparo de un cañón, que anticipa este momento en que suena una jota tortosina del cantador Perot que, en aquellos tiempos, era muy popular y reconocida. Ahora, es el momento en el que todo el mundo se pone en pie y aplaude y que coincide con la estrofa cantada que dice “Visca per sempre Tortosa”, aunque esto solo lo dice desde los años 50, porque antes la letra decía “viva la perla del Ebro”. Finalmente, las últimas notas que suenan, son de una rondalla.
El día 1, la plaza del Ayuntamiento acogió el concierto del periodista de La Sexta, Jordi Évole, y su formación de versiones, Los Niños Jesús. Este concierto se enmarcaba dentro de la programación de los actos del festival Va per tu Vidal.
Al día siguiente, a las 10:15 h, las pubilles, pubilletes, hereus y hereus infantiles fueron a la capilla de la Cinta, donde se les entregó una pulsera por parte de la Real Archicofradía. A continuación, se inició el reparto del panoli a la corporación municipal y el Ayuntamiento entregó cuentos a las pubilletes y hereus infantiles de autores locales como Ignasi Blanch, Irene López o Sergi Massip.
El mismo día se celebró el concierto de Rafa Sánchez, el cantante del grupo La Unión, en el paseo central del Parque Municipal Teodor González, que también se llenó de gente que esperaba poder volver a escuchar en directo algunos de los éxitos del grupo como “Lobo-hombre en París”, “Vuelve el amor” o “Maracaibo”, entre otros.
El concierto de los 3 tenores de la Real Archicofradía en la Catedral
El día 2 por la tarde, la Catedral de Santa María de Tortosa acogió el concierto de los Tres Tenores (Jorge Morata, Jesús Piñeiro e Ignacio Guzmán), con el acompañamiento de Alessio Cóppola al piano y del coro de cámara Tyrichae de Tortosa. Un concierto benéfico que organizó la Real Archicofradía de Nuestra Señora de la Cinta y cuyo dinero, según nos explicó su primer mayordomo, Josep Cardona, “irán destinados a causas solidarias como, por ejemplo, el Banco de los Alimentos”.
El concierto repasó diversas piezas de carácter sacro y litúrgico como El can dels Ocellls, Angus Dei, Ave Maria, Adeste Fideles o el Ave Virgo Sanctíssima, que es una pieza compuesta por el músico tortosino, Josep Ollé. Finalizó con la interpretación coral del Himno de la Cinta.
Para Cardona, “estos conciertos los decidimos hacer porque son de un formato que está permitido celebrar en la Catedral como templo y son muy bonitos de ver y tienen muy buena acogida por parte de la ciudadanía”.
Jueves, día 3, fue el turno del Baile de gala en honor a la Reina de las Fiestas de la Cinta, Maya Holvik Mauri, y del Hereu Mayor, Arnau Brunet Pinto, en el recinto de baile del Auditorio Felip Pedrell, que interpretaron el vals de las mariposas con la alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, y el concejal de Fiestas, Jordi Jordan. La reina infantil, Martina Montaña Torres, y el hereu mayor infantil, Johann Moreso Curto, fueron los encargados de dar las flores a todas las parejas del baile.
Mientras, en el paseo central del Parque Municipal Teodor González hubo las actuaciones del grupo ebrense de Pepet i Marieta en su gira de despedida de los escenarios, así como también de la banda joven del momento, la Ludwig Band donde, su cantante, Quim Carandell, se vistió con la camiseta de la primera equipación del Club de Futbol Tortosa Ebre del taller de confección de camisetas Zamarra.cat.
Viernes, día 4, tuvo lugar la caminata solidaria Mai Caminareu Sols, que organiza la Liga Contra el Cáncer. En esta edición, el objeto escogido que se vendía para la recaudación solidaria era un paraguas rojo que, en lugar de proteger a la gente de la lluvia sirvió para hacer de parasol, en uno de los días de máxima ola de calor. Aquel día se celebró también el 43º EbreCorrefoc de les Terres de l’Ebre y la XV edición del concurso de encendidos en la Avenida de la Generalitat y en la plaza del Ayuntamiento. Por la noche, en el paseo central del Parque Municipal Teodor González actuaron Renaldo & Clara y el exconcursante de Eufòria, Triquell.
Sábado por la mañana, el salón de plenos del Ayuntamiento de Tortosa acogió el acto del Tortosí Absent, en el cual se entrega un pin a aquellos tortosinos y tortosinas que residen fuera de la ciudad. Como novedad, cabe destacar que la alcaldesa, Mar Lleixà, y el concejal de Fiestas, Jordi Jordan, se vistieron por primera vez con los trajes de época tradicionales de payeses para poder participar así también de la bailada conjunta de jotas que se hizo en la plaza del Ayuntamiento. Por las calles de la ciudad también hubo el Ban Cabalgata de carros enramados con la participación del bestiario festivo y popular de la ciudad. Y es que todo ello ya anunciaba la llegada de la Ofrenda de Flores y Frutos en honor a la Mare de Déu de la Cinta que tuvo lugar por la tarde desde la plaza de Mn. Sol hasta el escenario del Parque Municipal. Este año el Ayuntamiento confió la Bandera de la Ciudad a la Plataforma en Defensa de l’Ebre, con motivo de sus 25 años; al personal del HUTVC por su 50 aniversario; y al Club Patí de Tortosa por sus 50 años.
Por la noche fue el momento en que tuvo lugar la novedad de las fiestas con el espectáculo de drones “Llum de la Cinta: festa, diversitat i tradició” que llenó el cielo de luces, a la altura de las huertas de Sant Vicent, en el barrio de Ferreries, y que permitieron observar figuras como la Cucafera o la imagen procesional de la Mare de Déu de la Cinta, entre otros elementos festivos. La noche finalizó con la Festa d’Imagina Ràdio en el recinto de baile del Auditori Felip Pedrell.
El domingo, el Día de la Cinta, se inició con la misa tradicional en honor a la Virgen de la Cinta que contó con el Ball de l’Àliga de la Ciutat y la formación de un pilar por parte de la Colla Castellera de Tortosa. Por la tarde tuvo lugar la solemne procesión en honor a la Mare de Déu de la Cinta, en la cual desfila el relicario con el fragmento de la cinta original y el paso con la imagen procesional de plata del siglo XVIII, obra del platero barcelonés, Francesc Via. La procesión culmina con la entrada del paso por la portada principal de la Catedral de Santa Maria, un momento muy emotivo, ya que, todos los fieles comienzan a cantar al unísono una y otra vez el Himne de la Cinta, con el acompañamiento del repique de campanillas de un carillón de madera del siglo XVII, hasta que la imagen llega al altar mayor de la basílica.
Este año, el estandarte de la Real Archicofradía de Nuestra Señora de la Cinta ha sido llevado por el cardenal y arzobispo de la Diócesis de Barcelona, Joan Josep Omella, nacido en Cretas, y que durante muchos años ofició también misa en Tortosa. Omella es también el presidente de la Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia y se le ha invitado también por la visita que hubo del Papa León XIV a Barcelona. En el transcurso de la procesión, le han acompañado como borlistas el presidente delegado de la Junta del Templo de la Sagrada Familia, Esteve Camps, y su secretario particular, Marc Labori. La procesión contó también con la presencia del obispo de Tortosa, Mn. Sergi Gordo; y otras autoridades de la zona como el delegado del Gobierno de la Generalitat de Catalunya, Càstor Gonell; o el presidente del Consejo Comarcal del Baix Ebre, Toni Gilabert, entre otros.
La noche de la Cinta finalizó con los conciertos de Al·lèrgiques al Pol·len y Sandra Monfort en el paseo central del Parque Municipal Teodor González y con la actuación de la Orquesta Atalaia en el recinto de baile del Auditorio Felip Pedrell.
Finalmente, ayer lunes, día festivo local en Tortosa, es el último día de las fiestas y tiene lugar la Diada del Río en la que, a lo largo de todo el día, se celebran actividades relacionadas con la navegación fluvial. Por la mañana fue el turno de la competición de natación y la carrera de cacharros, una de las pruebas del circuito de peñas. Mientras que, por la tarde, se celebró la tradicional regata de muletas de la Senyera de Tortosa y se hizo la presentación del libro “Nascuts al riu Ebre: història de la navegació fluvial a les Terres de l’Ebre”, por parte de Irene López, en la carpa del Club de Remo Tortosa.
A continuación, los más pequeños de la casa también pudieron disfrutar de la fiesta del Cós-Iris en la Avenida de la Generalitat con una de las rulas más participativas de los últimos años con una quincena de carrozas, dado que también participaron las pubillas y herederos del año pasado porque el Cós-Iris del año anterior se suspendió por la lluvia.
Un final de fiesta a dalt del Carrilet i sense focs d’artifici
A lo largo de todos estos días se han ido realizando diversos actos relacionados con la efeméride de los 100 años de Lo Carrilet de La Cava, el trenet de vía estrecha que hacía el recorrido entre Tortosa y Deltebre. La noche debía acabar con el monumental castillo de fuegos artificiales en el margen del río, pero la activación del nivel 3 del Plan Alfa de la Generalitat de Catalunya por el elevado riesgo de incendio obligó al consistorio a suspender los fuegos y reprogramarlos de cara al 11 de septiembre, coincidiendo con la Diada. Por este motivo, el concierto de música de raíz de Quico el Célio, el Noi i el Mut de Ferreries se convertía en el último espectáculo de la parrilla. El concierto, que también contó con la participación de la artista planera, Lia Sampai, transcurrió según el horario previsto, pero, con la última canción, la del Carrilet de La Cava, el público asistente se llevó una sorpresa inesperada, ya que, el nuevo trenet turístico eléctrico, bautizado como Carrilet y pintado con los mismos colores rojo y negro, entró por el medio del paseo central y los músicos y cantantes del grupo se marcharon a lo alto del tren.