Agentes del SEPRONA de la Guardia Civil de Tortosa han descubierto un taller clandestino de reparación y desguace de vehículos en el término municipal de l'Aldea, en el marco de las inspecciones planificadas sobre la gestión de residuos tóxicos y peligrosos.
La nave industrial aparentaba ser un almacén de distribución de bebidas, pero en el interior se escondía toda la infraestructura necesaria para desarrollar trabajos mecánicos propios de un taller de vehículos. Durante la inspección, los agentes encontraron a dos personas realizando tareas de mecánica en algunos de los vehículos que había dentro del espacio.
Según las comprobaciones efectuadas, los operarios no tenían contrato laboral y la actividad incumplía diversos requisitos legales vinculados a la normativa medioambiental, laboral y de seguridad industrial.
Vehículos, motores y residuos sin control ambiental
En el interior de la nave, los agentes localizaron 16 vehículos en proceso de reparación, 132 motores y una gran cantidad de neumáticos usados. En el exterior, a la intemperie, también había 70 vehículos más, restos de embarcaciones, herramientas profesionales de diversas marcas y una gran acumulación de piezas.
La Guardia Civil también encontró maquinaria industrial, recambios, baterías, bidones y garrafas llenos de aceite usado de motor sin ningún tipo de control medioambiental.
Este tipo de residuos son considerados especialmente sensibles por el riesgo que pueden comportar para el suelo, las aguas y el entorno si no se gestionan correctamente.
Graves deficiencias de seguridad
La inspección técnica también puso de manifiesto que la maquinaria utilizada no disponía de las homologaciones, certificaciones ni requisitos exigidos legalmente para su funcionamiento.
Además, la nave presentaba deficiencias importantes en materia de seguridad. Según la Guardia Civil, tenía una instalación eléctrica no homologada, no disponía de la protección ignífuga obligatoria en la estructura de la cubierta, no contaba con medidas de extinción suficientes y tampoco tenía los seguros preceptivos.
También se detectaron numerosos incumplimientos en materia de prevención de riesgos laborales, que podrían haber generado una situación de riesgo crítico tanto para los trabajadores como para las instalaciones.
Comunicación al Ayuntamiento, la Agencia de Residuos y Trabajo
Las actuaciones se han puesto en conocimiento del Ayuntamiento de l'Aldea, ya que la actividad no disponía de licencia ambiental e incumplía las prescripciones del Plan General de Ordenación Urbana.
También se ha informado a la Agencia de Residuos de Cataluña por la presunta gestión ilícita de residuos peligrosos, y al Departamento de Empresa y Trabajo de la Generalitat por posible fraude laboral y graves deficiencias en seguridad industrial.
Desde la Guardia Civil recuerdan que este tipo de talleres clandestinos suponen un riesgo ambiental grave por la ausencia de control y tratamiento de los residuos tóxicos y contaminantes.
El cuerpo también alerta de que estas actividades representan una competencia desleal para las empresas del sector que sí cumplen la normativa, además de dejar a los trabajadores sin la protección laboral y las medidas de prevención obligatorias.