Comienzan estudios ambientales para la futura hidroeléctrica reversible de la Fatarella y Flix

Biodiversity Node se encarga de la primera diagnosis de aves y murciélagos en una superficie de más de 30.000 hectáreas

channels4 profile
05 de marzo de 2026 a las 08:01h

Ebergy, promotora de la central hidroeléctrica reversible de almacenamiento de energía Gira de la Fatarella y Flix, ha encargado estudios ambientales en la zona que pueden condicionar el diseño final del proyecto y adaptarlo para "minimizar" el impacto de las grandes balsas y la línea eléctrica.

Biodiversity Node se encarga de hacer un primer diagnóstico de avifauna y quirópteros. Durante un año, se caracterizarán las poblaciones de aves y murciélagos en una superficie de 30.115 hectáreas (ha), unas "dimensiones enormes y poco habituales" en estos estudios. "Se ha incluido superficie adicional donde, si fuera necesario, según los resultados de campo, se podrían cambiar los trazados iniciales", ha explicado Rodrigo Fernández Mellado, codirector de Biodiversity Node.

La empresa Biodiversity Node es la encargada de hacer los primeros estudios ambientales que la promotora de la central reversible hidroeléctrica Gira (Gironès-Raimat), de la Fatarella (Terra Alta) y Flix (Ribera d'Ebre), ha encargado con la intención de ajustar el diseño del proyecto y reducir su impacto ambiental.

Los primeros informes se centran en la avifauna y los quirópteros, pero se harán de mamíferos terrestres, anfibios o reptiles, así como de vegetación, entre otros.

MINIMIZAR EL IMPACTO

Los impactos que se evalúan son "la ocupación y eliminación" del hábitat de las especies identificadas, lo que supondrá, sobre todo, la construcción de las balsas de agua, que tendrán una capacidad de 13 hectómetros cúbicos cada una. En cuanto a las líneas eléctricas se identificará el riesgo de impacto de las aves con la infraestructura energética. La planta tendrá una potencia de hasta 1.500 MW y 12,5 GWh de capacidad de almacenamiento de energía.

"Con la información que obtengamos con este análisis, se podrán plantear medidas que mitiguen los impactos, ya sea el cambio de ubicación de la infraestructura, o medidas correctoras para que la infraestructura se adapte -al entorno-", ha explicado el codirector de Biodiversity Node, Rodrigo Fernández Mellado. Incluso se plantearán "medidas compensatorias para aquellos impactos que no haya manera de evitar ni corregir", ha añadido.

Ebergy recibe mensualmente informes de los avances de este estudio, que se trasladan a los ingenieros y diseñadores del proyecto, para que "estén totalmente informados sobre la presencia de aves que puedan necesitar una modificación del proyecto o que vayan teniendo pistas de los corredores más viables para la línea eléctrica", ha apuntado Fernández Mellado.

"No es un estudio independiente que cuando lo tengamos terminado se dará al promotor, y ya está. Hay una interacción continua para que las medidas se vayan decidiendo según avancemos en conocimientos del territorio", ha remarcado el biólogo.

Una de las particularidades del estudio es la superficie que abarca, más de 30.100 hectáreas, nada habitual en este tipo de diagnósticos. Comprenden el área que hay entre la Fatarella, Ascó, Flix Riba-roja de Ebro, Fayón (Bajo Aragón - Caspe), Almatret (Segrià), y en sentido noroeste, hasta pasada la N-211 en Mequinenza (Bajo Cinca).

"Lo hacemos así porque la línea eléctrica y las balsas - de la central- son de grandes dimensiones y en función de los resultados de campo que obtengamos, se estudiarán diferentes alternativas y se cambiarán los trazados, si fuera necesario", ha explicado Rodrigo Fernández Mellado, codirector de Biodiversity Node.

Esta "superficie tan grande" de estudio implica desplegar un equipo multidisciplinar, dotado con vehículos adecuados para los terrenos donde se tienen que mover, ya que el equipo de Biodiversity Node señala que hay "muchos barrancos y terrenos muy arcillosos de grandes pendientes".

UN AMPLIO TRABAJO DE CAMPO

El estudio de la avifauna y los quirópteros comenzó en el mes de octubre de 2025 y se prolongará hasta septiembre de este año. Como ha detallado Rodrigo Fernández Mellado, caracterizarán las poblaciones de aves y de murciélagos, sobre todo las especies más amenazadas según los catálogos de protección estatales y nacionales.

Para llevar a cabo el diagnóstico se realizan observaciones mensuales con un equipo de campo que recorre todo el ámbito de estudio durante unos diez días. Una de las técnicas encargadas de esta tarea es Esther Charles Jordán.

En cuanto a las aves, la consultora ambiental explica que transitan todos los caminos de la zona y hacen paradas para hacer observaciones cada 500 metros, con prismáticos de alta precisión y telescopio.

Charles Jordán ha detallado que en cada parada identifican la especie, el lugar donde se han visto los ejemplares, el hábitat característico de aquella zona y si están de paso, alimentándose o reproduciéndose. También se recoge la dirección y la altura de vuelo para identificar corredores de avifauna y "mitigar posibles colisiones con la red eléctrica".

El equipo de Biodiversity ha ubicado diez estaciones de escucha, sobre todo de pequeños pájaros paseriformes o cantores, y veintiuna estaciones de escucha más para aves nocturnas, sobre todo las rapaces como los búhos o duques, entre otros.

Finalmente, se han determinado siete puntos de observación en altura que identifican a las grandes aves rapaces, como el águila real o el águila perdicera. Una de estas estaciones de observación es el Mirador de la Ribera de Ebro, desde donde se divisa todo el valle del río Ebro a la altura de Riba-roja y Flix y hasta Ascó. En este espacio es donde se debe ubicar una de las balsas de la central hidroeléctrica.

Para los quirópteros se utilizan grabadoras especiales que recogen los ultrasonidos de estos animales -inaudibles para los humanos- (ecolocalización). Las grabaciones pasan por una serie de programas informáticos específicos que con los sonogramas, las frecuencias y la forma del grito pueden cuantificar los movimientos y la actividad de los murciélagos, las especies que hay en la zona, el uso que hacen del hábitat, y qué impacto reciben de la actividad humana. También se observan los refugios identificados y se realizan estudios visuales.

DESCARTADOS CAMBIOS EN EL ECOSISTEMA

No está previsto tampoco que las nuevas balsas de agua acaben generando un nuevo ecosistema en la zona ni cambios en la biodiversidad actual. Su "uso intensivo y su propio funcionamiento" - se llenarán y vaciarán casi cada día-, "no lo permitirá", según los expertos.

"No tenemos que pensar en un humedal o zona húmeda. Serán balsas impermeabilizadas, para evitar fugas y la gestión del agua no permitirá que se cree una comunidad de fauna que pueda vivir continuamente aquí", ha asegurado el codirector de Biodiversity Node.

Sobre el autor
channels4 profile
ACN
Ver biografía
Lo más leído