Amposta vivió el domingo 22 de febrero una nueva edición exitosa de la Fiesta del Arroz y la Alcachofa, que se desarrolló en la zona ferial de Octubre. La convocatoria reunió un número significativo de visitantes a lo largo de la mañana, hecho que se tradujo en cerca de 2.200 degustaciones servidas por los cinco restaurantes participantes.
Además, la cata popular, consistente en alcachofa, butifarra y pan, repartió aproximadamente 1.500 raciones adicionales, cifras que evidencian la acogida favorable de esta celebración gastronómica.
El alcalde de Amposta, Adam Tomàs, destacó desde el comienzo que «en el momento de abrir puertas, ya se habían vendido más de 700 entradas anticipadas», señalando así un presagio claro sobre el éxito previsto para la jornada. Esta afirmación se hizo durante una atención a los medios realizada a las 11 horas, justo cuando los establecimientos comenzaron a servir las catas.
Por otro lado, la concejala de Turismo, Inés Martí, puso de relieve que la implementación por segundo año consecutivo del sistema de venta anticipada ha contribuido notablemente a evitar aglomeraciones: «Este año la gente lo ha utilizado mucho más y eso ha evitado que se hicieran colas muy largas para comprar los tiques».
El alcalde también subrayó la vertiente turística asociada a esta fiesta gastronómica, remarcando especialmente dos iniciativas: el encuentro anual de autocaravanas que cumple ya diez años y los viajes organizados por diversos touroperadores para que grupos visiten Amposta coincidiendo con este evento.
En este sentido, durante todo el fin de semana han llegado más de 300 personas en autocaravana, las cuales no solo han participado activamente en la fiesta sino que también han consumido en los comercios locales y establecimientos hosteleros. Además, se han contabilizado cerca de 350 visitantes llegados en autobuses organizados.
Más oferta local y apoyo institucional
La edición actual ha incrementado el número de stands dedicados al mercado kilómetro cero así como la implicación de entidades locales. Cabe destacar que la cata popular ha sido preparada por una entidad juvenil del municipio, hecho que refuerza el carácter integrador y comunitario del certamen.
El alcalde Adam Tomàs quiso poner especial énfasis en reconocer «el trabajo de los trabajadores y trabajadoras municipales», así como «la tarea imprescindible de los voluntarios» involucrados en el evento. También se refirió positivamente a la colaboración desplegada por Protección Civil y todas las personas encargadas tanto del control logístico como de la venta de los tiques o del buen funcionamiento general de la fiesta.
