Los trabajadores de Leche Pascual han cortado este martes la carretera C-17 a la altura de la planta de Gurb, en Gurb, en una protesta por la situación de incertidumbre laboral que viven a raíz del proceso de venta de la fábrica a Casa Tarradellas.
La movilización, que ha reunido a cerca de ochenta personas, ha interrumpido la circulación en sentido norte durante aproximadamente media hora. Los trabajadores denuncian el silencio de la empresa y la falta de voluntad negociadora sobre el futuro de la plantilla, en un contexto marcado por el inicio del desmantelamiento de parte de la unidad productiva.
Según los empleados, la producción que hasta ahora se envasaba para marcas como Lidl y Llet Nostra podría haber sido trasladada a las instalaciones de Leche Pascual en Aranda del Duero. Estas líneas representan, según la plantilla, cerca del 50% de la capacidad productiva del centro.
Las movilizaciones se iniciaron el 11 de mayo, tras el anuncio de la operación de compra por parte de Casa Tarradellas y del desacuerdo surgido en el acto de mediación del pasado 7 de mayo. Desde entonces, los trabajadores aseguran que ya se ha empezado a desmantelar parte de la fábrica, especialmente las líneas de uparización.
La protesta de este martes se añade a otras acciones que la plantilla ha llevado a cabo ante las instalaciones de Gurb en las últimas semanas, con el objetivo de reclamar una negociación colectiva y una respuesta clara por parte de la empresa sobre el futuro de los puestos de trabajo.
