El Departamento de Territorio impulsa una concesión público-privada para renovar la C-16 entre Berga y Bagà

La Generalitat estudia la propuesta de Abertis para financiar y gestionar las obras, que comenzarían en otoño de 2027 con una inversión cercana a los 500 millones de euros

20 de marzo de 2026 a las 17:13h

El Departamento de Territorio ha anunciado que quiere transformar la carretera C-16, en el tramo comprendido entre Berga y Bagà, mediante un modelo de concesión público-privada. La consejera Sílvia Paneque ha calificado esta mejora como una "deuda histórica" y ha explicado que actualmente están analizando una propuesta presentada por la empresa concesionaria Abertis. Esta iniciativa supondría una inversión aproximada de 500 millones de euros, aportados íntegramente por la concesionaria, mientras que la Generalitat se encargaría de devolver el importe durante un período de 30 años.

Según ha detallado Paneque, el Govern prevé comenzar los trabajos en otoño de 2027. El Eje del Llobregat es especialmente concurrido durante los fines de semana invernales porque conecta zonas clave como la Cerdanya y el Berguedà con Barcelona. El proyecto busca incrementar tanto la seguridad vial como el confort de los conductores, así como potenciar la competitividad económica del área, tal como hace tiempo que reclama el territorio.

Detalles técnicos del proyecto

Dentro de las actuaciones previstas —basadas en el trazado aprobado por el Govern hace un año— hay diversas mejoras significativas: el desdoblamiento de la C-16 entre Berga y Cercs para conseguir cuatro carriles (dos en cada sentido) separados con barrera fija; la instalación de un tercer carril reversible con barrera móvil entre Cercs y Bagà, gestionado mediante una máquina transferidora; así como la construcción de cinco nuevos túneles y una treintena de estructuras adicionales.

Además, se transformarán quince intersecciones donde actualmente hay giros a la izquierda en enlaces a diferentes niveles para eliminar "puntos de conflicto" y aumentar la seguridad. También se incorporarán medidas orientadas a la "descarbonización" de toda esta infraestructura.

Mecanismo financiero: concesión sin peaje directo

El importe total estimado se sitúa entre los 470 y los 500 millones de euros, según confirmó este viernes Sílvia Paneque desde Bagà. La propuesta contempla que sea la empresa concesionaria quien asuma todo el coste inicial, encargándose no solo del diseño y construcción sino también de la financiación, mantenimiento y explotación posterior.

El sistema funcionará mediante pagos por disponibilidad efectuados por el Gobierno según indicadores establecidos, incluyendo garantías sobre calidad del servicio y seguridad vial. La consejera ha señalado que se trata de un "modelo ampliamente aplicado en Europa", destacando que será pionero en Cataluña.

Una vez estudiada esta oferta —proporcionada principalmente por Abertis—, se impulsarán los trámites necesarios para licitar oficialmente esta actuación bajo modalidad de concesión de obras. De acuerdo con la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público (LSCP), si se valida esta propuesta privada obtendrá cinco puntos porcentuales adicionales en el proceso licitatorio, pero siempre garantizando "la transparencia y concurrencia del mercado", según asegura la Generalitat.

Calendario previsto para el despliegue de las obras

Durante una visita reciente a Bagà, Sílvia Paneque manifestó que el ejecutivo está comprometido a avanzar en este proyecto "cuanto antes mejor". Explicó que en junio se presentará el anteproyecto constructivo para que esté disponible públicamente; después está prevista la licitación completa hacia finales de año o otoño; finalmente las obras comenzarían formalmente durante el otoño de 2027.

Se estima que estos trabajos duren cuatro años aproximadamente, situando su finalización hacia finales de 2031.

Evaluaciones locales: reacciones positivas ante un proyecto esperado

El alcalde de Bagà, Lluís Casas, se mostró satisfecho ante este nuevo impulso: "ahora parece que será realidad", afirmó respecto al proyecto considerado una "deuda histórica" pendiente hacia la comarca. Casas lamentó los accidentes graves ocurridos a lo largo de los años en esta carretera tan transitada y reivindicó unas infraestructuras adecuadas para que todo el mundo tenga acceso a los mismos derechos viarios independientemente de si vive en Barcelona o en el Berguedà.  Desde 2009 han sido varios (una decena) los consejeros responsables quienes han presentado propuestas similares sin llegar aún a ejecutarlas.

Sílvia Paneque sobre seguridad y competitividad

"No hay una solución más útil que la de salvar vidas", subrayaba Paneque haciendo énfasis en los beneficios globales previstos: mejoras evidentes en términos de seguridad vial, pero también impactos económicos sociales positivos que incrementarán "la competitividad" territorial.

Añade: "La próxima década será muy importante para recuperar la competitividad, el progreso y unas infraestructuras a la altura de nuestro entorno europeo". Además defiende estas fórmulas mixtas afirmando que permitirán ejecutar las obras dentro de unos "plazos óptimos", ya que "si solo se hace con recursos públicos los plazos se alargarían mucho más".

Eje estratégico con elevados volúmenes invernales

El Eje del Llobregat es clave dentro de la estructura viaria catalana ya que vertebra el Berguedà conectándolo directamente con Barcelona vía túnel del Cadí hasta llegar hasta zonas fronterizas como Cerdanya o Catalunya Nord. Este tramo —de unos veintiún kilómetros— sufre picos importantes sobre todo durante el invierno cuando el tráfico puede triplicarse provocando retenciones significativas.

Las congestiones son habituales principalmente viernes por la tarde (sentido norte) y domingos tarde (sentido sur), dificultando también los desplazamientos locales. Hay que considerar también la orografía accidentada por donde transcurre junto con el valor paisajístico protegido. Desde hace muchos años existen demandas explícitas para que se adopten soluciones definitivas.

Corte temporal de acceso norte desde Berga contra atascos

Precisamente, el Ayuntamiento de Berga y el Servicio Catalán de Tráfico pondrán en marcha este viernes por la tarde una prueba piloto para reducir el colapso de tráfico que sufre la ciudad los viernes por la tarde, especialmente en dirección hacia el norte por la C-16. La medida consiste en cortar las salidas hacia el norte desde diversos accesos de la ciudad, de manera que los vehículos que intenten evitar colas entrando en Berga no puedan reincorporarse a la carretera en dirección a la montaña. En lugar de eso, se les obligará a volver hacia el sur para incorporarse nuevamente a la C-16 y hacer cola como el resto de vehículos. La prueba se aplicará entre las 15.00 y las 22.00 horas, coincidiendo con el momento de máxima movilidad hacia zonas de montaña y estaciones de esquí.

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Ismael Lobo García
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