El pasado 7 de marzo al mediodía, una patrulla de los Mossos d'Esquadra que circulaba de paisano se vio involucrada en un incidente cuando atravesaba las cabinas del peaje situadas a la altura de Castellbell i el Vilar, en la carretera C-16. En ese momento, otro vehículo lo alcanzó por detrás provocando una colisión leve entre ambos coches, sin que se registraran heridos.
Al llegar la unidad de tráfico, los agentes sometieron al conductor implicado a un test indiciario de drogas que resultó positivo tanto por consumo de cocaína como de THC. Según fuentes policiales, “el conductor quedaba denunciado penalmente por un delito contra la seguridad vial”, mientras que su vehículo quedaba inmovilizado in situ.
Poco después de terminar las gestiones policiales y con los agentes ya alejados del lugar, el hombre forzó el dispositivo de inmovilización del coche y huyó. Los Mossos activaron un dispositivo de alerta y avisaron a varias patrullas para localizarlo.
Más tarde ese mismo día, una dotación policial identificó nuevamente el vehículo en la N-260, en el término municipal de Puigcerdà. El conductor fue interceptado y denunciado nuevamente; esta vez se le atribuye también un delito grave de desobediencia a los agentes autorizados. El coche fue inmovilizado por segunda vez.
