Hace seis años que el Carnaval de Solsona declara la guerra a las agresiones sexistas y LGTBI-fóbicas con la formación del personal que trabaja en él y con puntos lilas. Este año, la concejalía de Feminismos, con el apoyo del SIAD del Solsonès, y la Asociación de Fiestas del Carnaval vuelven a organizar el Punto Lila para las noches más concurridas. Se habilita un espacio fijo en el número 1 de la calle de la Regata y los integrantes de la Junta atenderán a quien lo necesite en la sala polivalente.
El Punto Lila combina acciones de sensibilización, información y asesoramiento en violencias machistas y LGBTI-fóbicas con la orientación y la atención directa en caso de agresión. Igual que el año pasado, se ubicará en las dependencias de la oficina ambiental de Solsona, en el número 1 de la calle de la Regata, al considerarse un emplazamiento céntrico, estratégico y con condiciones óptimas de privacidad, confidencialidad y comodidad.
Este espacio se abrirá los días 7, 12, 13 y 14 de febrero de once de la noche a cuatro de la madrugada. Lo gestionará personal de Antisida Lleida, el primer día, y del proyecto Espacio Propio de Creu Roja Joventut, el resto de noches.
En los actos nocturnos de la sala polivalente, quien presencie o se sienta víctima de algún tipo de agresión por motivos de sexo, género, expresión de género u orientación sexual, puede dirigirse a los integrantes de la Junta del Carnaval, que se identifican con la bata multicolor. Ellos movilizan a las personas de la organización que han recibido una formación específica por parte de la comisión lila de la Junta. Desde la barra, gestionada por la Colla Gegantera del Carnaval, también se ofrece esta derivación.
“Libertad, respeto y seguridad”
“El Punto Lila es una herramienta clave para garantizar que la fiesta nocturna sea un espacio seguro y libre de violencias. El Carnaval de Solsona es transgresor y popular, y precisamente por eso debemos velar porque todo el mundo lo pueda vivir con libertad, respeto y seguridad”, remarca la concejala de Feminismos, Maria Moumen. La organización también apuesta por este servicio como elemento disuasorio para prevenir cualquier tipo de acoso.
113 personas atendidas
El año pasado desde el Punto Lila fijo del casco antiguo se atendieron un total de 113 personas —33 el sábado previo y 80 entre jueves y sábado de Carnaval—, mayoritariamente mujeres y de la franja comprendida entre los 19 y los 29 años. En todos estos casos, las acciones fueron de información y sensibilización, sin que se registrara ninguna denuncia por agresión sexual o LGBTI-fóbica. En cuanto a la sala polivalente, tampoco fue necesario intervenir ninguna noche.
La habilitación del Punto Lila es una actuación financiada con cargo a los Fondos del Pacto de Estado contra la violencia de género de la Secretaría de Estado de Igualdad y para la erradicación de la violencia contra las mujeres del Ministerio de Igualdad.
