Jesús Ruiz: "Publicar Afterparty fue doloroso porque eran poemas muy personales"

21 de julio de 2022 a las 11:06h

La poesía es uno de los géneros literarios por excelencia a la hora de mostrar tu lado más interior. Los poemas que se escriben, sin embargo, quedan muchas veces en un cajón, ya sea por el miedo a mostrarlos al exterior o la falta de oportunidades para hacerlo. Jesús Ruiz (Reus, 1989) vuelve a dar el paso de publicar su poesía, solo un año después de sacar Verano y otros insomnios. Su nueva obra, titulada Afterparty (ed. Soldesol), trata del amor no correspondido con un estilo mucho más maduro que el de su primer libro. El poeta reusense explica en esta entrevista a La Ciutat los detalles de Afterparty y su visión sobre el mundo de la poesía.

El año pasado escribiste tu primer libro de poesía, Verano y otros insomnios. ¿Qué te ha empujado a volver a publicar uno tan rápido?

Hay un tiempo corto entre un libro y otro. El primero lo escribí sin tener la idea de publicarlo, en el verano de 2020. Al cabo del año ya tenía todos los poemas del segundo libro porque me pasaron una serie de cosas que quería plasmar. Visto en perspectiva, pensé que todo este conjunto de poemas era un libro en sí y decidí que era material suficiente para publicar el segundo.

¿Qué evolución tiene en comparación con el anterior?

Es un cambio total de estilo. Cuando escribí los poemas del primero, no leía tanta poesía como ahora. De hecho, había escrito algunas cosas hace años, pero fue en aquel verano de 2020 cuando escribí mucho para volcar todos los pensamientos que tenía. Entre el primero y el segundo leí más poesía y descubrí que es un mundo increíble que forma parte de mí. He leído poesía, tanto clásica como contemporánea, y se nota en las construcciones, el estilo o la utilización de los recursos poéticos. Afterparty es mucho más maduro desde un punto de vista estrictamente poético.

Afterparty trata un tema tan personal como 'el amor no correspondido'. ¿La poesía tiene un sentido terapéutico para ti?

Este es el sentido y la finalidad. La poesía no es nada más que explicar qué te está pasando, desnudarte con palabras. Lo que pasa es que el lector no siempre interpreta o llega a asimilar lo que quieres transmitir, pero ya lo has escrito para ti mismo y, de alguna manera, te ayuda a llevar todo aquello que te pasa.

Hablas de cosas muy íntimas, pero el lector naturalmente no tiene tus vivencias como para entenderlas.

Todas las formas de interpretar del lector son válidas. La poesía no se trata de hacer llegar un mensaje claro, sino que es terapéutica para ti mismo y que el lector disfrute. Mucha gente me comenta que no entiende la poesía. No tienes que entender nada, es como ir paseando mientras disfrutas del paisaje.

¿El nombre de Afterparty se refiere únicamente a aquella época después de un verano intenso donde haces balance o va más allá?

De una parte, es por eso, pero Afterparty también quiere decir la búsqueda de un lugar más tranquilo para ti mismo. En el sentido más literal, me refugiaba en la fiesta para no pensar en mí mismo y cubría mis carencias con el ruido. Se trata de un lugar después de la fiesta donde tener más paz mental y poder pensar las cosas con más tranquilidad.

El libro cuenta con influencia de Alejandra Pizarnik y Charles Bukowski. ¿En qué rasgos la podemos observar mejor?

La influencia de Charles Bukowski es la sinceridad, expresar las cosas sin filtros. Además, para Afterparty me inspiraron muchos autores latinoamericanos como Benedetti, Pizarnik o Neruda. Esto se puede ver en las formas. No busca tanto la musicalidad, sino más el ritmo o el ingenio. También utiliza recursos poéticos como lo hacía Pizarnik, de una manera muy enrevesada al mismo tiempo que interesante. Los poemas tienen mucho de esta gente. Al final, como más se aprende a escribir poesía es leyendo.

A veces, la poesía es un género literario que se acostumbra a reservar para uno mismo y muchas veces no se publica. ¿Por qué das este paso?

Lo hice porque creía que compartir estos poemas era el paso natural en mi propio camino hacia la autoaceptación. No es fácil. El primero es muy sincero, pero la publicación del segundo fue incluso doloroso porque los poemas eran muy personales. Quien más quien menos le da un poco de vergüenza desnudarse, aunque no llegue el mensaje al lector. Era sacar todo lo que estaba pasando de una manera muy clara y 'kamikaze'. Esto forma parte del proceso de saneamiento.

Al publicar el libro, este tuyo tan interior lo reciben amigos y familia. ¿Qué feedback has recibido?

Mi madre se sorprendía un poco porque no sé hasta qué punto era consciente de lo que me pasaba. Ha habido alguna conversación de decir: 'hijo, realmente lo has pasado bastante mal'. Quizás lo transmitía a los poemas, pero no a una persona tan cercana como mi madre. Con relación a los amigos, quien me conoce podría identificar ciertas situaciones del libro y el feedback siempre es positivo porque se pueden sentir reflejados. Aunque no sea exactamente aquello que quiere decir el poema, se lo hacen a su manera.

En Instagram también muestras tu poesía. ¿Es una buena herramienta para llegar a un público diferente?

No diría diferente. Al final, quien busca poesía en Instagram es porque le gusta la poesía también, pero sí que puedes llegar a un público muy amplio. Lo que pasa es que, como en todas partes, está muy saturado y hay miles de escritores que publican poesía. Es muy difícil destacar.

Esto también pasa con los libros. Cuesta hacerse un lugar.

Por eso muchos autores noveles se ven obligados a pagar para publicar. No se quiere arriesgar en poesía porque la gente no consume y es mucho más fácil publicar otro género.

¿Se echa de menos el apoyo de las instituciones para promocionar la poesía?

A escala local, no. Por ejemplo, en la publicación de este segundo libro he tenido el apoyo de la Biblioteca municipal y del Ayuntamiento de Reus, que me invitó a firmar libros en la Mercadal. Pequeñas cosas que ayudan a los autores locales a hacer difusión. Concretamente en Reus se mueve bastante el tema de la poesía. Lo he notado porque estamos en el año de Gabriel Ferreter y ha habido bastantes iniciativas de este tipo. Quizás en Cataluña o España haría falta incentivar la lectura de la poesía entre el público más joven. Sobre todo para que no tengan solo la referencia de la poesía a través de lo que se enseña en los institutos, que es terrible.

En Afterparty hay tus primeros textos en prosa. ¿Tu futuro artístico avanzará hacia esta dirección?

Ahora mismo estoy haciendo un ensayo en prosa alrededor del concepto del amor, pero necesito más tiempo para perfeccionarlo y darle forma. Esta vertiente más prosaica es lo que ahora me mantiene vivo para escribir.

Sobre el autor
Disseny sense títol (5)
Adrià Miró Canturri
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