VÍDEO | La catástrofe desde dentro: un youtuber registra el caos posterior al choque de trenes de Adamuz

Según Moreno Bonilla, puede haber muchos más muertos "bajo el amasijo de hierros" en que se han convertido algunos vagones siniestrados

19 de enero de 2026 a las 11:09h

Desconcierto, oscuridad, miedo y desolación. Eso es lo que ha registrado el influencer argentino Lucas Merakio (con más de 500.000 seguidores en Instagram y 1,5 millones en Youtube), que viajaba en el tren Iryo que cubría la línea Madrid-Málaga y que había salido de la capital del estado con destino a Málaga.

En el momento del accidente, Merakio viajaba con su mujer que, como él, resultó ilesa, en el tren que descarriló y que, paradójicamente, fue el que resultó menos afectado por la colisión. 

En la grabación se puede ver el desconcierto y el estado de shock de los pasajeros, que están a oscuras, algunos lamentándose, tirados en los asientos y otros en el suelo, sin conocimiento, rodeados de todo tipo de objetos que se esparcieron tras la violenta colisión.

También se pueden ver los Bomberos subiendo a uno de los convoyes con escaleras, y dándose cuenta de que el otro convoy ha salido más malparado, ya que al menos tres vagones se precipitaron por un terraplén.

En otro de los vídeos, se puede ver a un asistente de Iryo indicando a los pasajeros (unos 300 en aquel convoy) que pasaran hacia los vagones de delante y, los que tuvieran nociones de primeros auxilios, atendieran a los pasajeros que lo necesitaran.

220 CRIMINALISTAS EN EL LUGAR DEL SINIESTRO

La Guardia Civil, por su parte, ha abierto sendas oficinas en las comandancias de Córdoba y Huelva para que los familiares directos del accidente ferroviario en Adamuz acudan a denunciar y aportar muestras de ADN para cotejar con los fallecidos y poder identificarlos.

En concreto, la Guardia Civil ha informado de que ha abierto una oficina en la Comandancia de Córdoba, en la Avenida de Medina Azahara 2, en Córdoba capital, para los trámites de confrontación de ADN que ayuden a la identificación de las al menos 39 víctimas mortales del accidente de ayer por la tarde.

Igualmente, la Guardia Civil ha abierto una oficina en la Comandancia de Huelva --situada en la calle Guadalcanal, 1. El cuerpo armado ha movilizado a más de 220 efectivos para atender a los afectados por el accidente de los dos trenes de alta velocidad siniestrados en Adamuz, entre los que se encuentra el Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística con expertos en huellas y ADN, que se han desplazado a la zona cero.

Este equipo central de inspecciones oculares de la Guardia Civil es el encargado de tomar muestras y evidencias, además de inspeccionar la zona para investigar el accidente ferroviario, según han precisado fuentes de la Guardia Civil.

También se han movilizado efectivos de unidades especializadas de Seguridad Ciudadana, Tráfico, GRS, además de apoyo aéreo por parte de un helicóptero y drones del instituto armado.

El accidente, que este lunes a primera hora dejaba un balance provisional de 39 víctimas mortales y 152 heridos, ha obligado a activar el Protocolo Nacional de actuación Médico forense y de Policía Científica en sucesos con víctimas múltiples, de acuerdo con el Real Decreto 32/2009.

PERO, ¿QUÉ DEMONIOS HA FALLADO?

Las últimas informaciones apuntan a una falla en la infraestructura de la línea, ya que el tren que ha descarrilado circulaba a una velocidad correcta. También habrá que aclarar por qué los sistemas de frenado de seguridad del segundo convoy no han funcionado (o han funcionado parcialmente) para evitar la catástrofe. Parece que el corto lapso entre el descarrilamiento y la colisión (unos veinte segundos) puede ser la causa.

Las líneas de alta velocidad españolas van equipadas con el sistema ETCS — European Train Control System, que supervisa permanentemente la velocidad y los límites del tren, y que en muchos tramos puede aplicar automáticamente el freno de servicio e incluso el de emergencia si el maquinista no responde a las instrucciones.

Las causas están bajo análisis (cajas negras, grabaciones, datos de velocidad y sistemas). No hay ningún comunicado oficial que confirme la desactivación de ETCS ni de ASFA (el sistema secundario manual) por parte del maquinista o de la infraestructuras.

MÁS MUERTOS BAJO LA CHATARRA

Por su parte, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, ha afirmado este lunes que los restos del Alvia accidentado en Adamuz (Córdoba) son un “caos de hierros” donde podría haber “más personas muertas”.

“No se podrán levantar hasta que llegue la maquinaria pesada”, ha explicado en declaraciones a la Cadena SER. Según ha añadido, no se puede especular sobre los motivos del descarrilamiento que ha provocado casi 40 muertos, pero ha admitido que los hechos se produjeron en una zona “recta” y con un “tren nuevo”. “A priori no hay ningún condicionante meteorológico o climático”, ha agregado, al tiempo que ha dicho que deben ser los especialistas quienes determinen qué ha pasado.