La compañía ferroviaria Iryo ha informado que la última revisión del tren implicado en el grave accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) se llevó a cabo el pasado 15 de enero, solo tres días antes del siniestro. Según ha detallado la operadora en un comunicado, el convoy, fabricado en el año 2022, circulaba con 289 pasajeros, cuatro miembros de la tripulación y el maquinista en el momento de los hechos.
El tren había salido de Málaga a las 18.40 h con destino Madrid y fue a las 19.45 h cuando, “por causas que aún se desconocen”, invadió la vía contigua. Tal como ya había indicado el ministerio de Transportes, el accidente se produjo en un tramo recto de la infraestructura ferroviaria, un hecho que incrementa los interrogantes sobre el origen del descarrilamiento.
Desde Iryo han subrayado que su “prioridad absoluta” son las personas afectadas por el siniestro y han asegurado que mantienen una “comunicación constante” con todas las instituciones y organismos implicados en la gestión de la emergencia y la investigación posterior. En este sentido, la compañía ha expresado su “total disposición” a colaborar con la comisión encargada de esclarecer el accidente y ha garantizado que “colaborará plenamente, facilitando la información que sea requerida para esclarecer los hechos”.
La dirección de Iryo también se ha desplazado hasta el lugar del accidente. El consejero delegado de la compañía, Fabrizio Favara, llegó el domingo por la noche a Adamuz para acompañar a los equipos que trabajan sobre el terreno y seguir de cerca la evolución de la situación, mientras que este lunes por la mañana se les unirá el presidente de la operadora, Carlos Bertomeu.
Como medida de atención a los usuarios, Iryo ha habilitado cambios y anulaciones gratuitas de billetes para todos los pasajeros y personas afectadas por el siniestro. Además, la compañía ha decidido cancelar todas las actividades previstas en Fitur, una de las principales ferias internacionales de turismo que se celebra esta semana en Madrid, en señal de respeto por las víctimas.
En paralelo, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha apuntado este lunes que “prácticamente” se considera “descartado” que el accidente se deba a un “error humano”. En declaraciones a RNE, ha afirmado que el siniestro “tendrá que ver con alguna cuestión del material móvil de Iryo o bien de la infraestructura”, insistiendo en que hay que esperar los resultados de la comisión de investigación antes de extraer conclusiones. Fernández Heredia ha calificado el descarrilamiento ocurrido en “condiciones extrañas” y ha advertido de que es “demasiado pronto” para determinar sus causas, ya que la investigación será compleja y no permitirá conclusiones inmediatas.
Iryo, por su parte, ha lamentado profundamente el grave accidente ferroviario y ha trasladado sus condolencias a los familiares de las víctimas, mientras continúan las tareas de análisis para aclarar qué provocó uno de los siniestros ferroviarios más graves de los últimos años