La Audiencia Provincial de Palma ha condenado a seis personas a cinco meses de prisión cada una por haber sometido a un hombre con discapacidad a diversos actos de tortura y humillación durante tres días en un domicilio de Manacor, explica el Diario de Mallorca.
Los condenados han reconocido los hechos después de llegar a un acuerdo con la Fiscalía y la acusación particular y deberán indemnizar a la víctima con cerca de 20.000 euros. Un séptimo investigado ha sido absuelto después de que se retiraran los cargos contra él.
Los hechos se remontan a los días 5, 6 y 7 de marzo de 2021, cuando la víctima había organizado en internet un concurso bajo el título "Cámbiame el look o destrózalo". Según las bases, los participantes debían someterlo a diferentes pruebas pactadas y, si las superaban sin exceder los límites acordados, optarían a un premio económico de 3.000 euros cada uno.
Tatuajes, agresiones y humillaciones
Durante los tres días que convivieron en una vivienda de Manacor, los seis condenados sometieron al hombre a numerosas agresiones físicas y vejaciones. Le tatuaron dos penes en la cara y un sujetador en el pecho y en la espalda, le afeitaron las cejas, le inmovilizaron las muñecas con bridas, le sellaron los labios con cola y le cosieron los dedos de los pies.
También le aplicaron cera caliente en el brazo, le lanzaron agua fría y le obligaron a pasear vestido de mujer por el interior de un supermercado, todo contra su voluntad.
Lo retuvieron cuando quería marcharse
El último día, cuando la víctima decidió abandonar la vivienda porque consideraba que se habían superado los límites acordados, los procesados le impidieron salir durante aproximadamente media hora mientras le exigían que pagara el premio prometido.
Cuando finalmente le dejaron marchar, el hombre acudió a la Policía Nacional para denunciar los hechos.
Las secuelas fueron permanentes
A consecuencia de las agresiones, la víctima sufrió diversas lesiones físicas y tuvo que recibir asistencia hospitalaria. Además, algunos de los tatuajes no pudieron ser eliminados, lo que le ha dejado secuelas estéticas permanentes. También desarrolló un trastorno de estrés postraumático.
Inicialmente, la Fiscalía pedía cuatro años y medio de prisión para cada uno de los acusados por los delitos de lesiones, detención ilegal y contra la integridad moral. Finalmente, tras el acuerdo de conformidad alcanzado durante el juicio, los seis han sido condenados a cinco meses de prisión y al pago de la indemnización.
