Familias de personas con discapacidad se ha concentrado este jueves a las puertas de la delegación del Gobierno en Tarragona para manifestar su rechazo ante el anuncio de que el servicio de transporte adaptado en el Tarragonès será interrumpido. Esta decisión, comunicada por el Consell Comarcal, entrará en vigor el próximo 31 de julio a causa de una insuficiencia presupuestaria atribuida al Departament de Drets Socials.
Reclaman mantener un servicio vital para las personas con discapacidad
Luddy Benito, portavoz de los afectados, ha expuesto con claridad el impacto que tendrá esta medida: "Si no se encuentra una solución, nuestros hijos no podrán asistir a los centros ocupacionales ni a los servicios asistenciales y terapéuticos a partir del próximo septiembre". Además, ha subrayado que "queremos que continúe este servicio porque es vital y esencial para nuestros hijos".
Negociaciones sin acuerdo por parte de los responsables institucionales
Esta misma semana, representantes familiares se han reunido con miembros tanto del Consell Comarcal del Tarragonès como del Departament de Benestar Social, donde han pedido reiteradamente que se mantenga el transporte adaptado. No obstante, Benito ha lamentado que el argumento principal para suspender el servicio son "problemas de dinero", ya que "no había suficiente dinero por parte de la Generalitat para cubrir todo el gasto del servicio de transporte".
Protesta y lectura de un manifiesto reivindicativo
Ante la delegación gubernamental en Tarragona, las familias han leído un manifiesto reivindicando la importancia de este recurso y han cortado durante unos minutos la calle de Sant Francesc como muestra visible de su malestar. Los participantes han insistido en que este medio es indispensable para garantizar el acceso regular de los usuarios con discapacidad intelectual, pluridiscapacidad o parálisis cerebral a sus servicios habituales.
Diversidad y complejidad de los casos afectados
Luddy Benito ha detallado algunas necesidades específicas: "Hay muchas tipologías de discapacidades; tenemos personas en sillas de ruedas que necesitan vehículos adaptados, personas con autismo severo que requieren un transporte especial con monitores; no se pueden desplazar con un vehículo convencional". En total, una cincuentena de familias procedentes de diversos municipios del Tarragonès resultan afectadas por el cese de este servicio.
Aspiraciones y esperanzas futuras
Ahora mismo, estas familias confían en poder conseguir que el modelo actual se mantenga mediante una revisión presupuestaria adecuada por parte del Gobierno que cubra íntegramente los costes vinculados al transporte adaptado.