El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, ha respondido con ironía a las críticas de los propietarios de las redes sociales X, Elon Musk, y Telegram, Pavel Durov, después del anuncio de nuevas medidas para regular el uso de estas plataformas por parte de menores de dieciséis años. “Deja que los tecnooligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”, ha dicho Sánchez a través de X, parafraseando una cita de El Quijote
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, también ha replicado, en este caso desde Bluesky, después de que “miles de usuarios de Telegram han recibido un mensaje no autorizado” enviado por Durov, en el que acusaba al gobierno de amenazar las libertades. “No nos tumbarán. Romperemos los monopolios digitales y devolveremos la tecnología a la gente trabajadora. El poder es de la gente, no de ellos”, ha afirmado Díaz.
Más allá de las declaraciones en las redes, la Moncloa ha acusado a Durov de haber utilizado el “control sin restricciones” que tiene sobre Telegram para “enviar un mensaje masivo a todos los usuarios de España en el que vierte varias mentiras y ataques ilegítimos” contra el ejecutivo. Este movimiento llega al día siguiente de que Elon Musk insultara a Sánchez en X, calificándolo de “bruto”, “tirano” y “traidor a la gente de España”.
En el mensaje publicado en su canal de Telegram, Durov aseguró que las restricciones que el gobierno quiere instaurar —siguiendo el ejemplo de países como Australia— amenazan la libertad de expresión. El ejecutivo español replica que el texto “demuestra por sí mismo la necesidad urgente de regular las redes sociales y las aplicaciones de mensajería móvil”
“Los españoles no podemos vivir en un mundo en el que tecno-oligarquías extranjeras puedan inundar nuestros teléfonos de propaganda a su antojo porque el gobierno ha anunciado medidas para proteger a los menores y hacerles cumplir la ley”, han señalado fuentes gubernamentales.
El gobierno defiende que los “problemas en las redes sociales” son una preocupación generalizada y recuerda que, según el último Eurobarómetro, el 95% de los españoles están preocupados por la desinformación y los discursos de odio, mientras que el 89% lo están por la concentración de poder de las grandes plataformas y la falta de transparencia de sus algoritmos.
La Moncloa también subraya que Pavel Durov es investigado por la “posible responsabilidad en delitos graves” y acusa a Telegram de haber incumplido “de forma reiterada” sus “obligaciones de control”. Según el ejecutivo, la arquitectura de “moderación mínima” diseñada “deliberadamente” ha convertido la plataforma en un “espacio recurrente” para actividades criminales documentadas, como redes de abuso sexual infantil y tráfico de drogas, con casos investigados en Francia, Corea del Sur o España.
El gobierno también desmonta diversos argumentos del mensaje de Durov, que considera llenos de mentiras, como que la prohibición de acceso a menores de 16 años “establece un precedente para rastrear la identidad de cada usuario, erosionando el anonimato y abriendo la puerta a la recopilación masiva de datos”. El ejecutivo niega igualmente que obligar a los directivos de las redes a retirar contenidos implique eliminar información controvertida y recuerda que el Reglamento de Servicios Digitales de la UE ya obliga a las plataformas a impedir la difusión de contenidos ilícitos. “Ningún tribunal europeo ha considerado que esto vulnere la libertad de expresión”, añade.
Finalmente, el gobierno también rechaza que la creación del delito de amplificación algorítmica permita a los gobiernos dictar contenidos o que herramientas como la huella del odio y la polarización puedan servir para suprimir la oposición política.
