El rey Juan Carlos I durante el golpe de Estado del 23-F: "Esto tiene que acabar de una vez"

Los documentos desclasificados revelan las órdenes y conversaciones clave del monarca para frenar el intento de golpe de Estado en España en febrero de 1981

25 de febrero de 2026 a las 16:27h

El rey Joan Carles I dictó con contundencia su decisión durante la madrugada del 24 de febrero de 1981, cuando ordenó al teniente general Jaime Milans del Bosch que pusiera fin al intento de golpe de Estado conocido como 23-F: "Esto tiene que terminar de una vez". Según los documentos desclasificados y publicados por el gobierno español este miércoles, el monarca transmitió esta orden hacia las cuatro de la madrugada. Previamente, pasada la una, había advertido telefónicamente a Milans del Bosch que "cualquier golpe de estado no podría escudarse en el rey porque sería contra el rey". Esta conversación precedió un comunicado emitido por Milans del Bosch a las seis horas donde afirmaba que su intención era servir a España y respetar la ley "bajo el mando supremo del rey".

El inicio de los hechos: llamadas y coordinación

Los acontecimientos comenzaron entre las 18:30 y las 19 horas, cuando Juan Carlos I recibió una llamada del general Alfonso Armada, quien intentaba acceder al Palacio de la Zarzuela. En aquella conversación, según los documentos, el rey le indicó que no se dirigiera allí y que continuara "en su lugar". Poco después, hacia las 19:15 horas, el monarca se puso en contacto con Milans del Bosch, quien le aseguró estar "a sus órdenes" y haber tomado medidas para "preservar el orden", a la vez que le preguntaba si había hablado con Armada.

Acuerdos con los generales implicados

Aproximadamente a las 20:10 horas, el general Sabino Fernández Campo, gracias a información recibida por parte de Milans del Bosch, conoció que Armada disponía de una contraseña que le permitiría entrar al Congreso de los Diputados. Unos minutos más tarde, hacia las 20:20 horas, el secretario general del despacho real contactó con el coronel Antonio Tejero: "¿Qué pretendes? Depón tu actitud inmediatamente", le exige. La respuesta de Tejero fue clara: solo acataría órdenes procedentes de Milans del Bosch.

Tensión creciente durante la noche con conversaciones clave

Poco después llegaron informaciones hasta el Palacio Real indicando que Tejero estaba dispuesto a rendirse bajo ciertas condiciones pactadas previamente.