La vicepresidenta segunda del gobierno español y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado este miércoles que no encabezará las listas de la izquierda española en el próximo ciclo electoral. “Es una decisión muy meditada”, ha afirmado en un mensaje publicado en Bluesky.
El anuncio llega en un contexto de desgaste electoral de Sumar, que ha registrado malos resultados en encuestas recientes y en comicios autonómicos como los de Aragón. Este fin de semana, Moviment Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid escenificaron la renovación de su alianza para frenar la extrema derecha, en un acto al cual Díaz no asistió.
DAR PASO A UNA NUEVA ETAPA
En un texto extenso, la vicepresidenta ha admitido que siempre tuvo “reticencias” a ser candidata y ha reivindicado el trabajo hecho los últimos años. “La política es dura, especialmente para las mujeres, pero no me arrepiento de haber dado el paso”, ha asegurado.
Díaz deja claro, sin embargo, que no abandona el ejecutivo. “Quiero dar espacio y tiempo para que aquello que está naciendo avance con la fuerza que merece” y, a la vez, “cuidar el gobierno de coalición progresista, porque es la mejor herramienta que tenemos para seguir ganando derechos”, ha añadido.
MOVIMIENTOS A LA IZQUIERDA Y REPROCHES DEL PP
Aunque el gobierno mantiene la voluntad de agotar la legislatura hasta 2027, los partidos de la izquierda han intensificado los contactos. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, defendió recientemente en Madrid la necesidad de alinear fuerzas “provincia a provincia” para disputar escaños a Vox.
Durante la sesión de control de este miércoles, el diputado del Partido Popular, Miguel Tellado, ha ironizado asegurando que los aplausos a Díaz “sonaban a despedida”, en una intervención que ha provocado risas en la bancada popular.
La renuncia de Díaz abre ahora un nuevo escenario en el espacio a la izquierda del PSOE, pendiente de redefinir liderazgo y estrategia de cara a futuras citas electorales.