La Policía Nacional investiga si la muerte de un menor de 9 años, precipitado desde un séptimo piso en Sagunto (Comunidad Valenciana) en Navidad, puede ser un suicidio o una caída accidental. Fuentes de la Policía Nacional han confirmado que el niño de 9 años cayó al vacío desde un séptimo piso y murió la madrugada entre la noche de Navidad y el día de Navidad.
La investigación la desarrolla la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Comisaría de la Policía Nacional de Sagunto. Según las mismas fuentes, se ha descartado que el menor tuviera problemas escolares o hubiera sufrido episodios de acoso en el centro educativo.
A pesar de ello, los investigadores no descartan ninguna hipótesis, y se investiga si fue una caída accidental sin descartar la hipótesis del suicidio. La investigación incluye los mensajes o conversaciones que el menor hubiera podido mantener a través de redes sociales o videojuegos.
Al lugar de los hechos se desplazaron la Policía Local y la Nacional, con los especialistas de unidad Científica, además del equipo forense, que realizó el levantamiento de cadáver.
ROBLOX Y FORTNITE
El diario Levante-EMV, sin embargo, ha informado que el Grupo de Menores (Grume) de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional de Valencia están revisando los chats de los dos juegos ‘online’, Fortnite y Roblox, en los que participaba el pequeño.
Los investigadores intentan establecer si en estos chats hubo algún tipo de acoso, abuso o instigación al suicidio, que hizo que el niño se quitara la vida.
Ante la falta de mensajes que indicaran nada extraño en su móvil, y el hecho de que el niño no se mostraba ni triste ni abatido, los investigadores han decidido explorar esta hipótesis
Y es que diversos expertos en seguridad digital y educadores detectan problemas crecientes entre niños que juegan a Roblox o Fortnite y utilizan sus chats: exposición a lenguaje sexual o violento, acoso entre iguales, contacto con adultos que se hacen pasar por menores y presión para compartir datos personales.
También se añaden conductas adictivas y dificultades para poner límites de tiempo y contenido.
