Incautan más de 600.000 juguetes falsificados de Stranger Things que eran 'un grave riesgo para la salud'

Se han decomisado más de 25 toneladas de productos falsificados, de baja calidad que conllevaban un elevado riesgo de asfixia o intoxicación para los más pequeños

16 de marzo de 2026 a las 10:15h
Actualizado: 16 de marzo de 2026 a las 10:15h

La Policía Nacional ha intervenido más de 600.000 juguetes falsificados vinculados a marcas y personajes de Stranger Things, la popular serie de Netflix que ha causado furor entre los más jóvenes. Los agentes han detenido dos personas en la Comunidad de Madrid acusadas de un delito contra la propiedad industrial.

La investigación se inició el pasado febrero después de detectar envíos sospechosos procedentes de China con documentación irregular y datos falsos para dificultar la trazabilidad. La primera intervención permitió interceptar 72 cajas con productos relacionados con una conocida producción audiovisual internacional.

A partir de aquí, los investigadores localizaron el centro de almacenamiento en una nave industrial de Parla, desde donde se distribuía el material. La operación policial se amplió con cinco inspecciones simultáneas en naves situadas en Parla, Fuenlabrada y Getafe.

MÁS DE 25 TONELADAS DE PRODUCTOS


El dispositivo permitió decomisar más de 25 toneladas de productos falsificados, que superaban los 600.000 artículos. Entre el material había peluches, llaveros y otros objetos promocionales que reproducían sin autorización marcas y contenidos con gran proyección comercial.

La policía también intervino 36 cajas más en diversas empresas logísticas, con más de 16.000 artículos adicionales relacionados con los mismos responsables.

RIESGO PARA LA SEGURIDAD DE LOS NIÑOS


Según los investigadores, estos productos presentaban una calidad muy inferior a los originales y no cumplían las garantías mínimas de seguridad exigidas en el mercado europeo. Muchos estaban fabricados con materiales frágiles y piezas pequeñas que se podían desprender con facilidad, con el consiguiente riesgo de asfixia o intoxicación, especialmente para los menores.

La operación ha culminado con la detención del arrendatario de la nave de Parla y de la persona encargada de recibir los envíos. Ambos han pasado a disposición judicial.