El gobierno español ha presentado este miércoles ante la Mesa del Diálogo Social una propuesta de incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) de un 3,1%, según ha detallado el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, en una rueda de prensa.
Esta subida implicaría un aumento de 37 euros brutos mensuales distribuidos en 14 pagas, elevando el SMI hasta situarlo en los 1.221 euros al mes. Actualmente, el salario mínimo está fijado en 1.184 euros mensuales.
Exención tributaria para salarios mínimos
Pérez Rey ha explicado que la iniciativa contempla que los trabajadores que perciben el SMI queden excluidos de la obligatoriedad de tributar el IRPF. Esta medida cuenta con el consenso del Ministerio de Hacienda, encabezado por María Jesús Montero, aunque será esta cartera quien decida el mecanismo concreto para implementarla.
El secretario de Estado ha apuntado que se podría mantener un procedimiento similar al utilizado el año anterior.
Negociaciones con sindicatos y patronales
En cuanto a las conversaciones con los agentes sociales, Pérez Rey ha calificado el clima de negociación como “muy constructivo” y ha destacado la participación activa tanto de los sindicatos como de la patronal.
La CEOE, representante de los empresarios, ha propuesto un incremento más moderado del 1,5%, mientras que los sindicatos han reclamado una subida superior del 7,5%.
Ante esta divergencia, el secretario de Estado se ha mostrado confiado en que la patronal acepte la propuesta del gobierno y ha avanzado que se ha planteado flexibilizar las reglas de indexación del SMI aplicables a los contratos públicos para favorecer un acuerdo.
Evaluación de los sindicatos sobre la propuesta oficial
En la misma rueda de prensa, Javier Pacheco, secretario confederal de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, ha reconocido tener una “propuesta diferente”, pero señala que hay “pocas discrepancias” con respecto a los salarios medios netos en comparación con la iniciativa gubernamental.
Pacheco ha remarcado: “Nosotros no torpedearemos las posibilidades de avances de un acuerdo, pero también queremos dejar claro que tampoco renunciaremos a aspectos que han de garantizar estos incrementos íntegros que están sobre la mesa”.
Por otro lado, Fernando Luján, vicesecretario general de la UGT, ha manifestado que todavía no han dado apoyo ni rechazo formal a la propuesta, pero hace un llamamiento a actuar con “responsabilidad”.
Según Luján, ante las incertidumbres globales provocadas por operaciones internacionales como la actuación de EE. UU. en Venezuela y otras amenazas sobre Europa, es necesario transmitir un mensaje sereno y estar dispuestos incluso a renunciar parcialmente a los planteamientos iniciales, si es necesario.
Efectividad retroactiva del nuevo SMI
El incremento salarial propuesto entraría en vigor con carácter retroactivo desde el 1 de enero, en caso de aprobación definitiva.