Castelló continúa conmocionada tras el hallazgo del cadáver de un hombre dentro del congelador de un piso situado en la plaza Pintor Sorolla, en el centro de la capital de la Plana. El descubrimiento se produjo durante un registro policial que, inicialmente, no buscaba ningún cuerpo, sino aclarar una denuncia por una presunta agresión sexual.
Según las primeras informaciones, la investigación comenzó cuando una mujer joven, de unos 20 años y de origen asiático, denunció que había sido agredida sexualmente en un domicilio donde trabajaba como limpiadora. La víctima habría explicado que su empleador la amenazó con un cuchillo mientras hacía las tareas de limpieza y que, presuntamente, la obligó a mantener prácticas sexuales contra su voluntad.
Tras los hechos, la mujer habría conseguido salir de la vivienda haciendo creer al presunto agresor que no contaría nada. Una vez en la calle, buscó a su pareja y ambos se dirigieron al Hospital Provincial de Castelló, donde relataron lo sucedido. A partir de aquí se activó el protocolo y se avisó a la Policía Nacional.
DE AGRESIÓN SEXUAL A HOMICIDIO
Con la denuncia sobre la mesa, los agentes obtuvieron una orden judicial para entrar y registrar el domicilio del presunto autor de los hechos. Cuando llegaron al piso, sin embargo, el hombre investigado no estaba allí. La policía tuvo que pedir la colaboración de los bomberos para poder acceder a la vivienda.
Fue entonces cuando el caso dio un giro inesperado y se convirtió en una investigación mucho más grave. Durante la inspección del piso, los agentes localizaron el cuerpo sin vida de un hombre escondido dentro de un congelador. El hallazgo transformó una actuación policial por una presunta agresión sexual en una investigación para aclarar también la muerte de una tercera persona.
Según las primeras hipótesis, la víctima podría ser un hombre de edad avanzada y familiar del detenido, aunque la policía mantiene abiertas las comprobaciones para confirmar su identidad y determinar las circunstancias exactas de la muerte.
DETENIDO EN PEÑÍSCOLA
Tras localizar el cadáver, las autoridades pusieron en marcha un amplio dispositivo para encontrar al principal investigado, que había huido del domicilio. La búsqueda culminó al anochecer con su detención en Peñíscola, en casa de su madre, con la colaboración de la Guardia Civil.
El detenido fue trasladado inicialmente a los calabozos de la comandancia de Vinaròs y posteriormente a Castellón, donde ha quedado a disposición de los investigadores. Al lugar del arresto también se desplazaron agentes de la Policía Local y una ambulancia.
Ahora la investigación tendrá que aclarar dos frentes principales: por un lado, la denuncia por la presunta agresión sexual a la trabajadora, y por otro, la muerte del hombre encontrado dentro del congelador. Los agentes analizan el piso, recogen pruebas e intentan reconstruir qué pasó antes de que una denuncia por un supuesto intento de violación acabara destapando uno de los hallazgos más macabros de los últimos años en Castellón.
