La investigación sobre la muerte de Patrick Joseph Tobin, de 48 años, y Thomasina Tobin, de 51, en el jacuzzi de un chalet de lujo de Cullera, apunta ahora a un accidente provocado por un posible atrapamiento por succión. La pareja británica fue encontrada sin vida mientras pasaba unos días de vacaciones con sus dos hijos adolescentes.
Según ha avanzado Levante-EMV, esta es la principal hipótesis con la que trabaja la Guardia Civil tras la inspección ocular y de las primeras análisis de los cuerpos. Los investigadores descartan la intervención de terceras personas y también la electrocución.
Los cuerpos presentaban marcas atribuidas a los sistemas de absorción del jacuzzi, especialmente el del hombre. Estas huellas habrían sido lo suficientemente profundas como para provocar heridas sangrantes, lo que refuerza la tesis de que Patrick habría quedado atrapado por el mecanismo de succión.
La principal línea de investigación apunta a que el hombre se sentó o quedó situado sobre el sistema de absorción del agua, que lo inmovilizó contra el fondo de la bañera. Su mujer habría intentado ayudarle a salir, lo que explicaría también los cortes, golpes y marcas que presentaba su cuerpo.
Un accidente conocido en spas domésticos
El atrapamiento por succión se produce cuando el sistema de absorción de un jacuzzi queda obturado, ya sea por el contacto del cuerpo, por el pelo o por un fallo del mecanismo. En estos casos, se puede generar una fuerza muy elevada que impide a la persona liberarse.
Los investigadores deberán determinar ahora si el accidente se produjo por un uso indebido del spa o por un fallo técnico del sistema. Este análisis será clave para aclarar las responsabilidades del siniestro.
No habrían muerto ahogados
A pesar de la hipótesis del atrapamiento, el informe preliminar de la autopsia indica que ninguno de los dos murió ahogado. Los cuerpos aparecieron fuera de la bañera, junto al escalón de salida, lo que hace pensar que en algún momento consiguieron liberarse y salir parcialmente del jacuzzi.
La investigación apunta ahora a un posible incidente cardiopulmonar por estrés agudo, derivado del esfuerzo extremo para escapar de la fuerza de succión y de la desesperación del momento. Esta situación habría podido provocar un colapso físico fatal en ambos.
Los hijos alertaron horas después
La familia había llegado al chalet Villa Luna, en la urbanización Colina del Sol de Cullera, el 22 de agosto y tenía previsto quedarse hasta el 6 de septiembre. Dos días después, el 24, los cuatro cenaron juntos una barbacoa y, hacia las tres de la tarde, los padres decidieron bañarse en el jacuzzi mientras los hijos iban a sus habitaciones.
Hacia las siete de la tarde, el hijo bajó a buscarlos y los vio tendidos en el suelo, pero interpretó que estaban dormidos y no dio el aviso. Ya de madrugada, hacia las cinco, volvió a la zona del jacuzzi y, al verlos en la misma posición y comprobar que no habían dormido en la cama, alertó a su hermana.
Los dos menores contactaron con un familiar en el Reino Unido, que les recomendó pedir ayuda a los vecinos. Finalmente, un vecino los encontró asustados en la calle y llamó al 112.
Asistencia psicológica a los menores
Los dos hijos de la pareja, de 16 y 14 años, están recibiendo asistencia psicológica desde el primer momento. Desde el jueves se encuentran acompañados por familiares desplazados desde el Reino Unido, mientras avanzan los trámites judiciales y administrativos para repatriar los cuerpos de Patrick y Thomasina.
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