20.000 personas, según la Delegación del Gobierno, han despedido este jueves en Madrid a María Carmen Abascal con una marcha hasta el portal de la casa donde vivió durante más de 70 años. Al día siguiente de su muerte en el Hospital Gregorio Marañón, donde estaba ingresada desde que fue desahuciada con 87 años, la vecina ha sido recordada como uno de los símbolos más visibles de la lucha por el derecho a la vivienda.
Una movilización desde la Puerta del Sol hasta el Retiro
Los manifestantes salieron a las 20:00 horas de la acampada de la Puerta del Sol y llegaron hasta su portal, en el distrito del Retiro. Una pancarta con la inscripción "Seguiremos luchando por ti, te quiere, tu sindicato" y una fotografía de Maricarmen saludando encabezaron la comitiva.
Una vez en el portal, los asistentes han depositado flores y pancartas para dar el último adiós a la vecina, entre consignas como "no son muertes, son asesinatos".
El caso que reactivó el movimiento por el derecho a la vivienda
María Carmen Abascal, que murió el miércoles tras quince días ingresada en el hospital, había entrado por un cuadro de ansiedad y cansancio severo posterior al desahucio. La presión mediática que generó el caso llevó a la propiedad a intentar venderle el piso al Ayuntamiento de Madrid; ante la negativa del consistorio, cambió de estrategia y se puso en contacto con los representantes de la mujer para intentar cerrar un acuerdo y permitir que volviera al domicilio.
El pacto se alcanzó y la previsión era que pudiera volver cuando recibiera el alta hospitalaria, pero finalmente no lo ha conseguido.
Su caso volvió a encender el movimiento por la vivienda, con acampadas como la de Sol, seguida por otros municipios como Barcelona, y con manifestaciones multitudinarias en todo el Estado. El gobierno español intentó hacerle frente con dos decretos que no superaron el filtro del Congreso y que comportaron el adelanto de las elecciones estatales.
El Sindicato de Inquilinos apela a su legado
Desde su muerte, el Sindicato de Inquilinos ha hecho un llamamiento a usar su "legado" para continuar la lucha por el derecho a la vivienda. La portavoz Alícia del Río afirmó este jueves por la tarde que "Nadie podrá desmentir que el rentismo mata y Maricarmen se sumó ayer a la lista infinita de muertes evitables y de víctimas directas de la especulación inmobiliaria".
La organización ha insistido en la huelga general convocada para el 11 de noviembre y ha remarcado que hay que quedarse con la esperanza que la vecina de 87 años ha transmitido en sus últimos días de vida. "Es evidente que una huelga general no nos devolverá a Maricarmen ni a ninguna de las víctimas del rentismo, pero permitirá continuar esta lucha que no para", apuntó.
El miércoles por la noche, nada más conocerse la noticia de la muerte de la mujer, cientos de personas se dirigieron a las puertas del Congreso para hacer un minuto de silencio. A lo largo de la mañana, la acampada de la Puerta del Sol se llenó de velas, flores y carteles en recuerdo suyo, así como de un altar ubicado a las puertas de la sede de la Comunidad de Madrid, presidida por la popular Isabel Díaz Ayuso, con la inscripción "No se puede desalojar un recuerdo".
Críticas al sistema rentista
Al final de la marcha, Alícia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinos, ha atribuido la muerte de la mujer "al sistema rentista", en el que ha incluido a los mismos rentistas, las leyes que permiten la situación, los gobiernos que las hacen o que "no hacen nada para cambiarlas", la judicatura que las sigue "en lugar de escuchar a los tribunales de derechos humanos" y la policía que "ejecuta las órdenes y es cómplice".
"Todos ellos son culpables de la muerte de Maricarmen y de la muerte de tantas personas cuyas caras no conocemos, que no ocupan telediarios, pero que cada día les roba la vida, la salud y acaban muriendo un sistema rentista que pone el lucro de unos pocos por encima de las vidas humanas", añadió.
Finalmente, Del Río ha subrayado que María Carmen Abascal "podría haber sido una víctima más, pero eligió ser la última y hacer de su hogar una trinchera donde defender los derechos de todos". También ha apelado a la sociedad para que cumpla "la última voluntad" de la mujer fallecida ayer: "que nadie más tenga que dar la vida por tener un lugar donde vivir y morir con dignidad".
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
