Uber Eats eliminará a los repartidores autónomos y apostará por la contratación a través de empresas logísticas

Según fuentes de la compañía, esta decisión responde a la voluntad de establecer un funcionamiento estable y ajustado a la normativa vigente

15 de enero de 2026 a las 15:05h

Uber Eats ha comunicado este jueves un cambio profundo en su modelo de reparto en España. La plataforma dejará de trabajar con repartidores autónomos y pasará a externalizar completamente el servicio mediante empresas especializadas en logística, con la intención de abandonar el actual sistema mixto “lo antes posible”.

Según fuentes de la compañía, esta decisión responde a la voluntad de establecer un funcionamiento estable y ajustado a la normativa vigente. En palabras de la misma empresa, “Después de cuatro años en los que hemos acumulado una gran experiencia trabajando con empresas expertas en logística, y con el objetivo de fomentar un modelo sostenible a largo plazo, hemos tomado la decisión de dejar de colaborar con repartidores autónomos”.

La multinacional asegura que el cambio permitirá reforzar su “compromiso” con la Ley Rider, que obliga a las plataformas digitales a considerar a los repartidores como trabajadores asalariados, con todos los derechos laborales asociados, y a ser claras sobre el funcionamiento de los algoritmos que organizan el trabajo. Además, Uber pretende poner fin a “todos los litigios pendientes” relacionados con el incumplimiento de esta normativa.

La transición ya ha comenzado. La empresa ha informado a los repartidores autónomos que pueden optar a ser contratados por compañías externas colaboradoras. De hecho, a lo largo de 2025, cerca de 7.000 ‘riders’ ya han pasado a formar parte de alguna de estas flotas asociadas.

Aun así, Uber no ha fijado un calendario cerrado para completar el proceso. La compañía argumenta que desconoce cuánto tiempo necesitarán todos los repartidores para dar el paso hacia el nuevo sistema y asegura que está “a disposición de repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar un proceso justo para todos”.

Este movimiento llega en un contexto de creciente presión institucional. El mes pasado, la Generalitat pidió a la Fiscalía que investigara si Uber podía estar cometiendo un delito contra los derechos de los repartidores al mantener colaboraciones con autónomos. La decisión de Uber se alinea con el camino que ya ha tomado Glovo, su principal competidor, que recientemente también abandonó este modelo laboral.