El Consejo de Administración de Aena ha dado luz verde a la propuesta del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) III, que contempla destinar un total de 12.888 millones de euros a su red de aeropuertos entre los años 2027 y 2031. Esta iniciativa también implica una subida media anual de las tarifas aeroportuarias de 43 céntimos por pasajero.
Para establecer estos importes, considerados como uno de los más competitivos a nivel europeo, el gestor aeroportuario se ha basado en una previsión de tráfico aéreo estimada en 1.690 millones de pasajeros durante este período.
Diferencias según el aeropuerto y rechazo del sector aéreo
El importe final que pagará cada usuario variará en función de la magnitud del aeropuerto, resultando menor en los aeropuertos más pequeños, ya que las tarifas son específicas por instalación.
No obstante esto, esta subida no cuenta con el apoyo de las compañías aéreas. En un informe reciente, estas han manifestado su desacuerdo con el incremento propuesto y aseguran que "el incremento del tráfico aéreo hasta permitiría reducir las tasas y al mismo tiempo ejecutar el plan de inversiones".
Cálculos y parámetros económicos
Las tarifas se determinan tomando como base diversas variables: las previsiones sobre el volumen de pasajeros, el coste medio ponderado del capital (Weighted Average Cost of Capital - WACC), los costes operativos regulados y las inversiones planificadas.
Así mismo, Aena ya había propuesto un aumento del 6,44% en las tarifas para 2026, medida que ha sido ratificada recientemente por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Mantenimiento y capacidad futura garantizada
La empresa pública ha destacado que esta propuesta asegurará que la red aeroportuaria española sea "segura, reciba el mantenimiento necesario y disponga de capacidad para alojar la demanda de tráfico futura".
Nuevas necesidades inversoras después de una década
Aena ha recordado que las inversiones efectuadas hace aproximadamente veinte años fueron claves para que los aeropuertos pudieran gestionar la elevada demanda registrada recientemente. Este hecho permitió mantener unas tasas moderadas mientras se contenía el volumen de inversiones.
Sin embargo, ahora se establece la necesidad de iniciar un nuevo ciclo inversor porque algunas infraestructuras principales —como el aeropuerto Josep Tarradellas-Barcelona-El Prat— "se están acercando al límite de su capacidad técnica", hecho que condiciona su crecimiento hasta completarse las obras previstas.
Trámites administrativos previos antes del visto bueno final
Esta propuesta definitiva del DORA para el período 2027-2031 será enviada próximamente a la Dirección General de Aviación Civil (DGAC) así como a la CNMC. Posteriormente, habrá que obtener la aprobación definitiva por el Consejo de Ministros antes de septiembre próximo.
