El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) anticipa una notable intensificación del flujo viario durante la Semana Santa, motivada tanto por los espesores acumulados de nieve en estaciones de esquí como por las condiciones meteorológicas favorables que impulsan desplazamientos hacia zonas costeras. El director del SCT, Ramon Lamiel, ha estimado que aproximadamente 590.000 vehículos circularán por la red viaria catalana durante este período festivo.
La operación se desarrollará en dos etapas diferenciadas: la primera, que comenzará este viernes y se extenderá hasta el domingo; y la segunda, entre el Jueves Santo y Lunes de Pascua. En esta línea, Lamiel ha detallado que los desplazamientos previstos son similares a los años anteriores, pero marcado por una “singularidad”, ya que después de un inicio de año con diversas adversidades climáticas se observa una eclosión importante cuando mejora el tiempo, fenómeno ya detectado el febrero pasado.
Control de los flujos y restricciones específicas
Durante la primera fase, se prevé que entre el viernes y el sábado hasta las 15 horas salgan 580.000 vehículos, con un retorno estimado de 240.000 coches entre las 12 h y la medianoche del domingo siguiente. Para garantizar una circulación más fluida, los vehículos pesados superiores a 7,5 toneladas deberán mantenerse por el carril derecho sin adelantar en la AP-7 entre Sant Celoni (Vallès Oriental) y Vilafranca del Penedès.
También se ha alertado sobre posibles dificultades en puntos concretos como las carreteras C-16, C-55 y C-17, especialmente por el tráfico dirección montaña. En Vic se prevé un incremento adicional a causa del mercado tradicional del Ram que puede incrementar la presión sobre la C-17.
Domingo 29 se mantendrán las limitaciones a los camiones tanto en la AP-7 como en el tramo de la A2 comprendido entre Igualada y Abrera.
A partir del Jueves Santo a las 8 h hasta el viernes a las 15 h, se espera un movimiento cercano a los 560.000 vehículos. Durante estos días se activarán dos carriles adicionales de salida en la AP-7 situados entre Montornès del Vallès – Sils (La Selva) y Martorell – Banyeres del Penedès. En estos tramos continuarán vigentes restricciones específicas para los camiones —sin adelantamientos autorizados y límite máximo de velocidad fijado en 80 km/h— así como la obligatoriedad de ocupar solo el carril derecho.
La excepción será el jueves por la mañana cuando estas restricciones comenzarán a aplicarse desde las 15 h hasta las 20 h dada la consideración de este día como laborable.
La operación retorno incrementará el número de vehículos con medidas reforzadas
La etapa final prevista para el domingo por la tarde hasta el Lunes de Pascua es considerada “de más intensidad” por el director Lamiel, quien calcula unos 590.000 coches. Para facilitar el tráfico se dispondrán dos carriles adicionales hacia Barcelona sobre la AP-7 entre Vilafranca del Penedès – Molins de Rei (Baix Llobregat) y Sant Celoni – Montornès del Vallès.
Además, se sumará un carril extra dirección capital catalana sobre la C-32 entre Sant Andreu de Llavaneres y Montgat durante esta franja horaria.
Diversas actuaciones adicionales también entrarán en vigor: priorización de los sentidos circulatorios en rotondas; habilitación temporal de dobles carriles; supresión puntual de los carriles de adelantamiento en los tramos configurados como vía 2+1; así como cierres selectivos de acceso a los núcleos urbanos sobre vías principales como C-14, C-16, C-17, C-31, C-55, C-65, N-240 o N-340.
Acuerdos con aplicaciones GPS para evitar rutas alternativas locales
Otra novedad destacada es el control activo de los navegadores GPS mediante un acuerdo establecido especialmente con Google Maps y Waze. Este sistema permitirá modificar algunas vías locales indicándolas temporalmente como inactivas o afectadas por obras dentro de estas plataformas digitales para impedir que los conductores utilicen pueblos pequeños como itinerarios alternativos generando congestión interna no deseada.
La experiencia piloto iniciada hace dos semanas se aplicó inicialmente en el municipio La Nou de Berguedà después de un diálogo directo con representantes locales incluyendo alcaldía y Consejo Comarcal donde se identificaron rutas problemáticas utilizadas habitualmente como atajos por los usuarios evitando colas mayores pero alterando gravemente zonas residenciales próximas.
Efectivos policiales desplegados y controles previstos por los Mossos d’Esquadra
Ante esta coyuntura compleja el cuerpo policial de los Mossos desplegará exactamente 1.669 agentes operativos, distribuidos estratégicamente tanto en autopistas principales como en vías secundarias susceptibles de acumular gran volumen circulatorio o incidentes potenciales.
Se estima realizar cerca de un millar (1.038 controles viarios) repartidos territorialmente según diferentes tipologías: alcoholemia (301 controles) drogas; distracciones (209 controles) así como velocidad (134 controles específicos).
La consejera de Interior, Núria Parlon, ha hecho un llamamiento a la prudencia a los conductores y a la ciudadanía a informarse del estado del tráfico a la hora de programar el desplazamiento. "El objetivo es evitar la siniestralidad", ha remachado Parlon y especialmente ha puesto énfasis en los motoristas al ser "los más vulnerables" en las carreteras. La consejera ha insistido en que la voluntad es tener "una Semana Santa en cuanto a la movilidad que sea la más segura posible".
