La Dirección General de Asuntos Religiosos, del Departamento de Justicia y Calidad Democrática, y Òmnium Cultural han puesto en marcha un plan piloto para promover espacios de conversación en catalán dentro de las comunidades religiosas. El objetivo es doble: reforzar la cohesión social y facilitar el aprendizaje de la lengua en entornos de confianza y proximidad.
La iniciativa se articula a través del programa Vínculos, un proyecto no lectivo que crea espacios de encuentro para practicar el catalán de manera informal. En este marco, las entidades participantes ofrecen su espacio habitual para acoger sesiones de conversación, mientras que Òmnium aporta voluntarios formados —a menudo miembros de las mismas comunidades—, así como materiales y certificaciones para las personas que completan 30 horas de participación.
Una primera prueba con resultados positivos
La primera experiencia piloto se inició en octubre de 2025 en la Comunidad Evangélica Iglesia Jesús Reino Ministerio – Capítulo Barcelona (AGAPE). En este caso, se crearon dos grupos de conversación con una decena de participantes que se reúnen semanalmente los sábados por la tarde.
Las sesiones se centran en la práctica oral del catalán mediante conversaciones guiadas, hecho que permite mejorar la competencia lingüística a la vez que se refuerzan los vínculos entre los miembros de la comunidad. Tanto la Generalitat como Òmnium valoran muy positivamente esta primera fase y destacan el potencial de las comunidades religiosas como espacios activos de promoción lingüística.
Voluntad de expansión del proyecto
Ante los buenos resultados, las dos instituciones han expresado la voluntad de dar continuidad al proyecto y extenderlo a nuevas entidades de todo el territorio. En este sentido, se ha hecho un llamamiento a comunidades y asociaciones que dispongan de un espacio estable a sumarse a la iniciativa.
Este proyecto forma parte del Plan para el fomento de la lengua catalana en el ámbito de las comunidades religiosas, alineado con los objetivos del Pacto por la Lengua. El objetivo final es avanzar hacia un uso más amplio del catalán y reforzar la cohesión social en una sociedad diversa, aprovechando espacios cotidianos donde la lengua puede crecer de manera natural.