La Generalitat de Catalunya ha puesto en marcha este jueves tres consultas preliminares al mercado (CPM) con el objetivo de establecer la participación empresarial en la construcción de electrolineras, la mejora de la red viaria y la finalización de nueve estaciones del tramo L9 del metro barcelonés. Según han detallado fuentes del Departamento de Territorio, el procedimiento pretende aprovechar la colaboración público-privada para “dar un empujón” a estos proyectos que suman un total de 1.184 millones de euros.
Este modelo permitirá a la administración conocer, en un plazo aproximado de un mes, las condiciones óptimas para publicar licitaciones que eviten quedar desiertas y garanticen concursos con garantías de viabilidad. El proceso está abierto a un amplio abanico de agentes, incluyendo constructoras, sociedades concesionarias, fondos de inversión, entidades financieras y consultorías especializadas.
Un mecanismo inédito desde hace catorce años
Fuentes vinculadas al departamento liderado por Sílvia Paneque explican que esta herramienta no se utilizaba desde hace catorce años y se plantea como un paso previo a las licitaciones formales. El objetivo principal es verificar si el mercado está preparado para asumir estas obras, definir las condiciones más adecuadas para publicar los concursos y agilizar así las inversiones previstas. Aun así, el plazo concreto de pago se establecerá según cada concesión específica.
Cada consulta incorpora un período inicial de quince días naturales destinado a recibir preguntas previas de los participantes; posteriormente se abrirá un segundo período adicional de treinta días para responderlas. Además, se contempla la posibilidad de realizar entrevistas posteriores con las unidades promotoras para profundizar en detalles técnicos o comerciales.
Tres proyectos clave para mejorar la movilidad del país
Electrolineras: doce puntos repartidos en cinco vías
La primera consulta está relacionada con la construcción de once electrolineras situadas estratégicamente a lo largo de cinco carreteras catalanas: C-33, C-32, C-60, C-25 y C-16.
Este proyecto cuenta con una inversión prevista de 18 millones de euros y busca debatir aspectos técnicos como la estructura de los lotes constructivos, potencia energética requerida, servicios complementarios y alcance global de los trabajos.
Programa carreteras 2+1 con una inversión superior a los 660 millones
La segunda iniciativa forma parte del programa conocido como carreteras 2+1 que contempla actuaciones destinadas a incrementar la seguridad en diferentes tramos viarios mediante una inversión que suma 666 millones de euros.
En este caso se prevé aplicar el sistema llamado pago por disponibilidad —donde la administración paga a empresas privadas por el mantenimiento basándose en la calidad y disponibilidad del servicio independientemente del volumen de usuarios— lo que representa un cambio en el modelo tradicional.
Línea L9 del metro
La última consulta quiere determinar qué entidades tienen interés en concluir nuevas estaciones pendientes del tramo L9 del metro barcelonés. La Generalitat prevé sacar a concesión "parte" de los trabajos restantes con una dotación económica cercana a los 500 millones de euros para acelerar así unos trabajos acumulados con importantes retrasos durante los últimos años.
Alineación con directrices europeas y objetivos locales
Los tres proyectos comparten el objetivo común de contribuir al cumplimiento de los requisitos europeos sobre reducción de emisiones contaminantes así como mejorar tanto la seguridad como la movilidad dentro del territorio catalán mediante fórmulas basadas en la colaboración entre sector público y privado.
