El Gobierno de la Generalitat y los Comuns han llegado a un principio de acuerdo para iniciar la transferencia gradual de cinco líneas del servicio de Cercanías y desarrollar actuaciones de infraestructura ferroviaria. Este entendimiento, confirmado por la Agencia Catalana de Noticias y recogido en diversos medios, se produce en el marco de las negociaciones de los presupuestos autonómicos después de los problemas que generó el accidente mortal ocurrido en Gelida.
Según los términos pactados, la Generalitat asumirá durante este mismo año la gestión directa de la línea R1, a través de la empresa mixta Rodalies de Catalunya. Paralelamente, se iniciará el proceso para que también pasen bajo responsabilidad catalana las líneas R3, R2 sur, R4 norte y R16. Esta transferencia incluye no solo la gestión operativa, sino también la redacción de los proyectos técnicos necesarios, así como la ejecución de obras que actualmente dependen del Ministerio de Transportes.
Apuesta por reforzar el transporte interurbano
Por otro lado, los comunes han conseguido una partida presupuestaria específica de 21 millones de euros destinada a potenciar la red de autobuses interurbanos. El objetivo es atender mejor las rutas más saturadas y paliar los déficits derivados de los problemas sufridos por Cercanías.
Las mejoras afectarán a diversas ciudades catalanas como Vilafranca, Sabadell, Terrassa, Mataró, Girona o Lleida. También se pondrán en marcha nuevas conexiones entre el Baix Llobregat, la Universitat Autònoma (UAB), Cardedeu y Mataró.
Mantenimiento de bonificaciones e impulso a los proyectos tranviarios
El acuerdo contempla mantener hasta 2028 las bonificaciones del 50% en los abonos del transporte público. Además, se prevé avanzar en diferentes iniciativas relacionadas con redes tranviarias como el proyecto TramCamp; los tramos previstos en el Bages; el corredor entre Blanes y Lloret; así como el vínculo entre Terrassa, Sabadell y la UAB en el Vallès.
El TramBaix también incorporará una tercera parada en Sant Feliu de Llobregat.
Avances en movilidad sostenible
El acuerdo incluye medidas destinadas a mejorar la conexión entre las líneas metropolitanas L1 y L3 —entre Trinitat Nova y Trinitat Vella— así como el impulso de un plan que ampliará en 500 km la red existente de carriles bici. Además, está prevista la descarbonización progresiva de los autobuses interurbanos para reducir el impacto ambiental.
Dentro de esta estrategia global destaca también el encargo de un estudio técnico sobre la construcción del cuarto túnel ferroviario en Barcelona. Esta infraestructura clave permitiría incrementar sustancialmente la capacidad del sistema ferroviario metropolitano, descongestionar la estación central de Sants y garantizar una movilidad más eficiente y sostenible.
