El diputado de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián, ha manifestado que su iniciativa de agrupar las fuerzas progresistas en una gran coalición para hacer frente al incremento de la extrema derecha no entra en contradicción con el reciente pacto anunciado este martes entre Comuns, Sumar, Izquierda Unida (IU) y Más Madrid, encaminado a refundar esta parte del panorama político español
La estrategia unitaria como respuesta urgente
En una declaración a los periodistas en los pasillos del Congreso de los Diputados, Rufián ha recordado que hace "meses" que propone sumar esfuerzos dentro de este sector ideológico y ha afirmado: "sería un cafre si ahora criticara la alianza de estas cuatro fuerzas". Ha subrayado la necesidad imperiosa de tomar medidas ante los retos inminentes y ha calificado de "negligente" no actuar en consecuencia
No implica renuncia a ninguna sigla ni identidad política
Además, el representante republicano ha negado que su propuesta comporte la desaparición o subordinación de los partidos implicados: "Nunca he dicho el cómo, siempre he dicho el qué", ha recalcado. También ha reafirmado categóricamente que "el derecho a la autodeterminación es sagrado", defendiendo así el respeto a las reivindicaciones nacionales dentro del marco colectivo.
Rechazo a las acusaciones sobre un proyecto 'españolista'
Ante las críticas recibidas desde Cataluña sobre una supuesta intención españolista vinculada a su planteamiento, Rufián ha sido contundente: "Esto no es un proyecto español del español de Rufián, es mentira". En este sentido, se ha mostrado consciente del debate generado, pero mantiene firmeza en su postura.
Ante 200 diputados de extrema derecha hay que actuar
Tampoco se ha postulado para liderar personalmente ninguna iniciativa concreta, pero ha insistido en que "ante 200 diputados de la extrema derecha, o hacemos algo o nos comen". Esta frase pone de relieve la urgencia percibida para combatir esta fuerza política creciente.
Identidad catalana y compromiso independentista
Rufián también ha recordado que es "catalán e independentista", pero que recibe reconocimiento fuera del territorio catalán: "hay gente de fuera que me dice que les represento", hecho que interpreta como un indicador positivo del trabajo conjunto realizado desde ERC y otras formaciones como Bildu. En palabras suyas: "Esto habla muy bien de nosotros" en referencia a la lucha compartida contra la extrema derecha.
Siempre fiel a los valores históricos de ERC
Además, el diputado republicano no obvia las tensiones internas cuando comenta: "Sé que en Cataluña hay gente que me llama traidor, pero representar a alguien de Algeciras me hace más útil". Recuerda así los orígenes históricos de su partido: ERC ya defendía hace cien años tanto las ocho horas laborales como la independencia catalana. También destaca las “alianzas históricas” mantenidas con formaciones políticas representativas “de otras naciones sin estado”.