Un estudio de la URV revela la creciente brecha entre chicos y chicas jóvenes en las actitudes hacia el feminismo en Cataluña

La investigación analiza las resistencias masculinas al feminismo en la generación Z y el impacto de las redes sociales en la difusión de discursos antifeministas

06 de marzo de 2026 a las 12:00h

En los últimos años, diversas encuestas han puesto en evidencia una diferencia cada vez más marcada entre chicos y chicas jóvenes en cuanto a la percepción del feminismo y las políticas de igualdad. Un informe reciente, elaborado por Jordi Bonet (Universitat de Barcelona), Barbara Biglia (Universitat Rovira i Virgili) y Leon Freude (UB), con financiación de la Fundació Irla, examina esta problemática desde una perspectiva multidisciplinar, combinando datos cuantitativos de encuestas con un análisis exhaustivo de literatura científica y entrevistas a expertos académicos y educativos.

Análisis del fenómeno: resistencias masculinas al feminismo

El estudio se centra en cómo se manifiestan las actitudes antifeministas entre adolescentes y jóvenes hombres en Cataluña, explorando también cómo estas se relacionan con la construcción de las identidades masculinas, los entornos sociales donde se desarrollan y el papel que juegan las narrativas digitales. El objetivo principal es profundizar en el alcance de este fenómeno para ofrecer recomendaciones útiles para políticas públicas, especialmente en los ámbitos educativo y comunicativo.

Nuevas formas de resistencia socialmente legitimadas

Los autores señalan que el antifeminismo contemporáneo supera el machismo tradicional. A menudo se expresa mediante discursos menos explícitos pero igualmente nocivos, que están “legitimados socialmente”. Así, aparecen posicionamientos que niegan la existencia actual de discriminación contra las mujeres o bien defienden que “el feminismo ha ido demasiado lejos”. Este tipo de actitudes corresponden al concepto académico de sexismo moderno, una forma sutil pero potente de resistencia a la igualdad con un impacto significativo en la opinión pública.

Barbara Biglia: "hay que mirar más allá del machismo tradicional "

“Para entender la resistencia actual al feminismo hay que mirar más allá del machismo tradicional y analizar cómo se construyen las identidades masculinas en un contexto social de cambio”, afirma Barbara Biglia, investigadora del Departamento de Pedagogía de la URV. Añade que muchos chicos viven “una tensión entre las expectativas de igualdad de género y los estándares tradicionales de masculinidad”, hecho que puede provocar reacciones defensivas ante los avances feministas.

Datos específicos sobre actitudes juveniles ante el movimiento feminista

El análisis de los estudios realizados por el Centro de Estudios de Opinión (CEO) pone sobre la mesa diferencias notables entre sexos. Por ejemplo, según una encuesta de 2023, solo un 29% de los chicos de entre 16 y 26 años mostraban interés por las movilizaciones feministas; mientras que este porcentaje ascendía hasta el 65% entre las chicas.

Además, más del 50% de los jóvenes hombres consideran que el movimiento feminista “ha ido demasiado lejos” y algunos llegan hasta a afirmar que “la violencia machista es exagerada o inventada por el feminismo”. Estas opiniones contribuyen a ampliar esta brecha generacional en cuanto a igualdad y reflejan cómo ciertos discursos antifeministas ganan presencia dentro de sectores juveniles.

El origen adulto de los discursos antifeministas juveniles

No obstante, los investigadores alertan que no se puede atribuir exclusivamente a los jóvenes estas ideas. Los discursos antifeministas son a menudo producidos y propagados por adultos —actores políticos, medios o influenciadores digitales—. En palabras de Biglia: “Sería un error culpabilizar a la juventud”. Los adolescentes son receptores pasivos de los mensajes generados en otros ámbitos sociales o políticos: “Entender cómo se producen y se difunden estos discursos es clave para abordar el problema”.

Redes sociales como vehículo amplificador del discurso antifeminista

El estudio subraya también el papel crucial durante la adolescencia en la construcción de los roles sexogenéricos. En esta etapa clave, los jóvenes asimilan valores sobre qué significa ser hombre o mujer mediante diversos canales: familia, escuela, amistades pero también redes sociales y medios alternativos.

Dentro de este contexto digital, plataformas online —como foros o contenidos creados por influencers— pueden difundir narrativas antifeministas que presentan el movimiento como una amenaza o cuestionan directamente políticas igualitarias. A menudo estos discursos se acompañan de posturas reaccionarias contra derechos LGBTIQ+ o políticas antirracistas; un fenómeno preocupante porque puede derivar hacia ideologías de extrema derecha.

Sugerencias para reforzar políticas educativas eficaces

Ante esta realidad compleja, el informe propone intensificar medidas educativas orientadas a los adolescentes para promover una visión crítica sobre género. Entre otras acciones destaca fomentar espacios donde los chicos puedan cuestionar los llamados “mandatos tradicionales de género”, es decir aquellas expectativas sociales vinculadas con dominación masculina, agresividad o negación emocional.

Asimismo, recomiendan mejorar estrategias comunicativas destinadas a potenciar la alfabetización mediática juvenil para que sean capaces de identificar críticamente los mensajes circulantes en internet. En palabras contundentes de Barbara Biglia: “No se trata solo de denunciar el machismo sino de ofrecer herramientas para que los jóvenes puedan construir formas de masculinidad que no se basen en la dominación ni en la desigualdad”.

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Ismael Lobo García
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