El Consejo de Estudiantes de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha convocado un paro académico del 15 al 19 de octubre en protesta por las incidencias registradas durante los exámenes supervisados con el sistema SMOWL. La movilización afectará a todos los estudios de la universidad y tiene como objetivo reclamar evaluaciones finales con más garantías, así como abrir una negociación con la UOC sobre el modelo de supervisión de los exámenes en línea.
La convocatoria llega después de las quejas de estudiantes que aseguran haber completado los exámenes con normalidad, pero que posteriormente han recibido una calificación de "No Presentado" o han sido informados de que su prueba no sería corregida por incidencias detectadas durante la supervisión.
Las reclamaciones se centran especialmente en SMOWL, una herramienta externa que permite verificar la identidad del estudiante y supervisar el desarrollo de las pruebas a distancia. Entre los problemas denunciados hay errores relacionados con la cámara secundaria, incidencias técnicas y alertas por una supuesta navegación indebida.
Uno de los casos que ha trascendido es el de Irene Conde, que asegura que, después de completar un examen en el que tenía una media de 9 en la asignatura, recibió una comunicación informándola de que la prueba no sería corregida por una incidencia con la cámara del teléfono móvil. Según explica, no fue advertida durante el examen ni pudo corregir el problema mientras la prueba estaba en curso.
Otros estudiantes han relatado situaciones similares. Nacho, por ejemplo, afirma que una prueba suya fue invalidada por una supuesta «navegación indebida». La evidencia que, según relata, le facilitaron era una captura de un documento que había abierto antes de empezar el examen. El estudiante reclama que se demuestre que accedió al documento mientras el cronómetro de la prueba estaba en marcha.
Más de 400 firmas y reclamaciones
Ante estas situaciones, los estudiantes afectados se han organizado para reclamar cambios en el sistema. Según Irene Conde, más de 400 personas han dado apoyo a un documento de reivindicaciones sobre el funcionamiento de los exámenes supervisados.
Entre las demandas hay que las incidencias relacionadas con las cámaras se puedan solucionar durante el mismo examen y que haya una persona encargada de supervisar la prueba y avisar al alumno inmediatamente si detecta algún problema.
También reclaman más transparencia sobre los motivos por los cuales una prueba es invalidada, así como más garantías en la revisión de las evidencias antes de que una incidencia pueda comportar consecuencias académicas.
El Consejo de Estudiantes considera que la situación requiere una negociación con la universidad y plantea, entre otras cuestiones, buscar alternativas al sistema actual, establecer compensaciones para los estudiantes afectados y garantizar más transparencia en los procesos de evaluación.
La movilización pretende poner el foco en las consecuencias que pueden tener las incidencias técnicas o las alertas generadas durante un examen. Los estudiantes aseguran que no cuestionan la necesidad de disponer de mecanismos para evitar el fraude académico, pero consideran que estos sistemas han de ofrecer mecanismos de aviso, corrección y revisión suficientes antes de que una incidencia pueda acabar invalidando una prueba.
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