Educación recula: recupera las lecturas obligatorias en bachillerato y pide más escritura a mano en las escuelas

La consejera Esther Niubó defiende un "retorno urgente" a las prácticas básicas y presenta una guía para reforzar la lectura, la escritura a mano, la oralidad y el cálculo mental en la escuela

24 de septiembre de 2026 a las 13:33h

El Departamento de Educación dará marcha atrás y reintroducirá las lecturas obligatorias de primero y segundo de bachillerato a partir del próximo curso, después de haberlas eliminado hace dos cursos. La medida se enmarca en una estrategia más amplia con la que el Gobierno quiere recuperar los llamados “básicos” del aprendizaje, recogidos ahora en una guía de refuerzo de los saberes fundamentales.

En paralelo, Educación prevé que, de cara al curso 2027/2028, todos los centros de enseñanza no universitaria tengan que disponer de un Plan de Lectura de Centro (PLEC), un documento hasta ahora voluntario y que define las líneas de trabajo para garantizar que el alumnado adquiera competencias mínimas en lectura y desarrolle hábitos lectores.

Lecturas comunes en bachillerato tras la retirada del 2024/2025

El Departamento quiere volver a fijar qué libros deberán leer todos los estudiantes de primero y segundo de bachillerato en las materias de lengua catalana y castellana. Se trata de un catálogo compartido para todos los centros postobligatorios, que ya existía, pero que desapareció el curso 2024/2025, en una decisión que generó reproches del sector editorial.

La voluntad es revisar este esquema y restablecerlo con vistas al 2027/2028, aunque, de momento, Educación no ha concretado qué criterios seguirá ni qué títulos formarán parte de la nueva relación.

Un plan lector obligatorio para primaria y secundaria

En cuanto a primaria y secundaria, el Departamento pedirá que todas las escuelas e institutos, tanto públicos como concertados, elaboren un PLEC. Este documento establece las pautas de trabajo para que el alumnado aprenda a leer, lea para aprender y consolide el gusto por la lectura.

Un Plan Lector obligatorio en primaria y secundaria

Actualmente, el plan es opcional, aunque muchos centros ya lo tienen redactado. Según los datos facilitados por Educación, hay al menos 700 que siguen las indicaciones de la Generalitat, mientras que otros han optado por modelos propios. La idea del Departamento es unificar criterios y hacer que todos los centros trabajen con un formato común.

Niubó: "Planteamos un retorno urgente a las prácticas esenciales"

Las lecturas compartidas en bachillerato y la obligatoriedad del plan lector forman parte de un paquete de medidas con las que Educación quiere reforzar el consumo literario como “herramienta esencial” del aprendizaje. En esta misma línea, la consejera Esther Niubó ha presentado este jueves una guía de refuerzo de los aprendizajes fundamentales, un documento de referencia que recoge prácticas “avaladas por la ciencia” para mejorar la comprensión de los contenidos trabajados en el aula.

“Planteamos un retorno urgente a las prácticas esenciales”, ha defendido Niubó durante el acto de presentación, celebrado en la escuela Canigó de Cornellà de Llobregat. La consejera ha añadido que “son aspectos que han perdido peso en el sistema educativo, y no se puede permitir”.

La guía ya es accesible desde esta mañana a todos los centros y, según el Departamento, recoge dinámicas de alta eficiencia: “Son dinámicas de alta eficiencia”, sostienen desde el Departamento.

Niubó ha lamentado que la digitalización haya desplazado prácticas tradicionales centradas en la lectura y ha advertido de que esto ha afectado de manera directa la capacidad de atención, el razonamiento y la estructura del conocimiento.

“Tenemos que actuar porque todavía estamos a tiempo”, ha afirmado la titular de Educación, que también ha señalado que muchos centros ya aplican parte de los recursos que ahora se recogen en la guía. El objetivo, ha dicho, es que todos los centros puedan revisar sus prácticas para “consolidar o incorporar” estas medidas.

Una apuesta por fomentar la escritura a mano y la lectura

Lectura en voz alta, escritura manual y más cálculo mental

Entre las propuestas concretas, la guía apuesta por reforzar la oralidad en las aulas, tanto con lecturas en voz alta como con exposiciones y debates preparados por los alumnos. También defiende recuperar con más peso la escritura manual, con el argumento de que no se puede permitir que el alumnado deje de hacer resúmenes porque lo haga la inteligencia artificial.

El documento plantea, asimismo, retomar hábitos como tomar apuntes, elaborar esquemas y hacer trabajos escritos a mano, una práctica que el Departamento vincula también con una mayor atención a la ortografía y al orden expositivo.

“No se trata de memorizar cómo se hacen las operaciones, sino de entender por qué motivo y cómo se hacen”, apuntan desde el Departamento en referencia a las matemáticas. La guía recomienda introducir sesiones cortas y frecuentes de cálculo mental, así como situaciones de resolución de problemas basadas en contextos cotidianos y explicaciones razonadas una vez se llega a la respuesta.

Lecturas obligatorias entre 5º de primaria y 4º de ESO

Otra de las medidas propuestas es que todas las escuelas e institutos establezcan un documento propio de lecturas obligatorias entre 5º de primaria y 4º de ESO. La intención es que los niños y jóvenes accedan a libros ajustados a su comprensión lingüística, con un incremento progresivo del nivel.

Educación remarca que hacer este listado es una recomendación para que los centros elijan de forma independiente los libros que quieren que lea su alumnado, a diferencia de las lecturas obligatorias de bachillerato, que irán designadas desde el Departamento.

Libros, fichas y dosieres para reforzar los contenidos

Niubó también ha subrayado la importancia de que todos los contenidos que se trabajan en clase tengan un soporte escrito, ya sea en forma de libro de texto, fichas o dosieres elaborados por el propio centro. Desde el Departamento se argumenta que la investigación científica ha evidenciado que los niños necesitan una “guía” que complemente las explicaciones orales y las actividades experimentales.

La consejera ha cerrado el acto afirmando que las medidas que recoge la guía representan un “cierto retorno a lo que había sido la escuela durante muchos años”, una escuela que, según ha dicho, “se ha constatado que ha perdido peso”. “Reforzar la escritura y la oralidad no es mirar atrás, sino consolidar los elementos que hacen posible todos los aprendizajes”, ha asegurado.

Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad

Activar ahora