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El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica ha iniciado la elaboración de un Plan de mejora de los accesos a núcleos de población situados en las comarcas de montaña y en el Aran. El objetivo principal es establecer una gestión ordenada de esta extensa red viaria, mayoritariamente titularidad de los ayuntamientos locales.
El plan permitirá identificar los tramos más críticos para priorizar su mantenimiento y reparación en coordinación con otras administraciones, al tiempo que se pretende armonizar las diversas subvenciones públicas existentes.
Vínculo con la Estrategia del Pirineo
Esta iniciativa forma parte de una serie de actuaciones incluidas dentro de la Estrategia del Pirineo, un instrumento transversal promovido por la Generalitat con la finalidad de generar oportunidades laborales y personales a las personas residentes en este territorio, contribuyendo así a un desarrollo sostenible y propio.
En total, esta estrategia comprende aproximadamente treinta actuaciones activas; unas quince están lideradas por el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, mientras que el resto corresponden a otros departamentos gubernamentales y organismos.
La consejera Sílvia Paneque ha destacado que "tanto la Estrategia del Pirineo como la nueva Ley de alta montaña forman parte del nuevo corpus legal y normativo que está desplegando el Gobierno catalán para acompañar el desarrollo de las comarcas pirenaicas y del Aran, ayudarles a afrontar y responder a los principales retos de nuestro tiempo y a convertirse en el escenario de los proyectos vitales de sus residentes y de los nuevos que quieran arraigar".
Red viaria municipal extensa sin marco legal específico
En territorio pirenaico, caracterizado por una orografía compleja y población dispersa, los caminos municipales representan la categoría más amplia dentro de la red viaria, pero no disponen de un marco legislativo propio, al contrario de lo que ocurre con las carreteras.
Por ejemplo, mientras que el Alt Pirineu y Aran cuentan con 933 km correspondientes a carreteras básicas, comarcales o locales, solo en el Pallars Sobirà se inventariarían 2.860 km entre caminos rodados o no rodados según datos recogidos en 1999. Esta desproporción también se refleja en los municipios.
Sílvia Paneque ha subrayado: "Los caminos que dan acceso a la mayor parte de los núcleos son de titularidad municipal, de ayuntamientos a menudo pequeños y con pocos recursos, con dificultades para hacerse cargo del mantenimiento ordinario y, aún más, para afrontar actuaciones urgentes en caso de fenómenos como aludes o desprendimientos", añadiendo que estos incidentes "son cada vez más frecuentes en un escenario de cambio climático".
Coordinación interadministrativa para garantizar el mantenimiento
Debido a esta situación, se han implicado administraciones supramunicipales —como consejos comarcales, diputaciones o la Generalitat— mediante diferentes líneas subvencionables adaptadas a sus criterios propios. El nuevo plan busca establecer un marco consensuado entre todas estas administraciones para coordinar prioridades sobre esta red extensa de caminos rodados.
Su cobertura incluirá tanto tareas regulares de conservación como actuaciones correctivas ante fenómenos meteorológicos o geológicos extraordinarios así como medidas preventivas en los puntos especialmente vulnerables a los riesgos geológicos.
Bajo este prisma Paneque ha indicado: "El futuro Plan forma parte de los esfuerzos del Gobierno para asegurar el derecho a la movilidad de los vecinos y vecinas del Pirineo, una necesidad básica que contribuye a arraigar la población y evitar el despoblamiento".
Identificación cartográfica de los tramos vulnerables
A través de la Dirección General de Políticas de Montaña se ha comenzado ya un proceso de identificación exhaustiva cartográfica de los caminos públicos —tanto pavimentados como sin asfaltar— que conectan los núcleos habitados entre sí o con las carreteras oficiales. En colaboración con el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC), se estudiarán después los tramos más expuestos basándose en patologías previas registradas así como análisis geológicos detallados.
Ante la amplitud territorial implicada se hará primero un ensayo metodológico piloto en algunos municipios; si es exitoso se replicará progresivamente en todo el Pirineo. Esta tarea facilitará establecer herramientas conjuntas entre titulares (ayuntamientos) y entes delegados (consejos comarcales o Conselh Generau d’Aran) destinadas a planificar mejor las intervenciones necesarias.
Acuerdos sobre subvenciones y protocolo de emergencia previsto para 2026
La elaboración posterior contemplará armonizar las líneas de ayuda económica disponibles en cuanto a tipología de actuaciones subvencionables como también definir claramente beneficiarios responsables evitando duplicidades innecesarias. También está prevista una guía operativa conjunta antes del final del 2026 destinada a coordinar intervenciones urgentes tras incidencias meteorológicas severas como desprendimientos.
Esta propuesta contará con participación interadministrativa activa destinada especialmente al restablecimiento rápido de los accesos afectados por los desperfectos provocados por los episodios adversos.