Los automovilistas residentes en Barcelona, Lleida y Tarragona pagan un 15,5% más en impuestos locales que los empadronados en Madrid; un 15,7% más que los residentes en Valencia o un 100% más que los domiciliados en Santa Cruz de Tenerife.
Así lo afirma un estudio realizado por la asociación de defensa del conductor AUTOMOVILISTAS EUROPEOS ASOCIADOS (AEA), que ha analizado las diferencias de fiscalidad entre las diferentes capitales españolas en lo que respecta al impuesto municipal sobre vehículos.
Este impuesto fue creado en España hace treinta y seis años y genera unos ingresos anuales de 3.000 millones de euros a las haciendas locales. En el caso de Cataluña la recaudación asciende a 449 millones de euros.
La ley permite a cada ayuntamiento fijar libremente su tarifa dentro de unos márgenes. “Y es esta facultad discrecional -indica AEA en su informe-, es lo que ha dado lugar a que se creen verdaderos “paraísos fiscales” en relación al pago de este impuesto municipal”.
“PARAÍSOS FISCALES CATALANES”
En el caso de Cataluña, AEA ha descubierto cinco municipios que cobran a los automovilistas una tarifa muy inferior a la que se cobra en la capital de provincia, por lo cual pueden calificarse de auténticos “paraísos fiscales” en lo que respecta al impuesto de vehículos.
Estos municipios son: Aguilar de Segarra y Rajadell (Bages), les Cabanyes (Alt Penedès) y Bràfim y
Figuerola de Camp (Alt Camp).
AHORROS DE HASTA EL 700%
Según el estudio de AEA un vehículo tipo medio, por ejemplo, de 11 caballos de potencia fiscal, paga al Ayuntamiento de Barcelona 68,16 euros, mientras que el recibo de Aguilar de Segarra, Rajadell o Les Cabanyes es de solo 8,52 euros, es decir, ¡un 700% más barato!
Este hecho ha motivado que numerosas empresas de alquiler y de renting hayan concentrado la matriculación de sus flotas en estos municipios en los que han abierto sucursales por su favorable tratamiento fiscal.
A cambio, a estos ayuntamientos cada año "les toca la lotería” por el ingreso que reciben por el impuesto de unos vehículos que ni siquiera circulan, ni circularán nunca, por esta población.
AEA explica que el origen de este fenómeno de los “paraísos fiscales” se inició a raíz de la eliminación del indicativo provincial de las matrículas españolas, en septiembre de 2000, lo que permitió a los propietarios de grandes flotas de vehículos destinados al alquiler de coches y al renting concentrar la matrícula de sus vehículos en municipios con una baja fiscalidad.
Así, en municipios como Aguilar de Segarra, un pueblo de menos de 300 habitantes del Bages, hay matriculados más de 6.400 coches, es decir, tocan casi a 22 vehículos por habitante.