Comprar un piso exige ahorros casi inasumibles para los jóvenes de Cataluña: hasta 140.000 € en Barcelona

Lleida y Tarragona son las capitales más "asequibles", pero ambas superan los 40.000 euros mínimos de ahorros para poder comprar piso

11 de junio de 2026 a las 15:06h

El primer obstáculo para comprar una vivienda ya no es solo pagar la hipoteca cada mes, sino llegar a ella con suficiente dinero ahorrado. Un estudio del portal inmobiliario pisos.com sitúa esta barrera en cifras muy elevadas en Cataluña: para adquirir un piso de 90 metros cuadrados, se necesitaría disponer de un ahorro inicial de 140.361 euros en Barcelona, 73.670 en Girona, 48.111 en Tarragona y 40.214 en Lleida.

Este importe corresponde al 30% del valor del inmueble. Un 20% sería la entrada que habitualmente no cubre el préstamo hipotecario y el 10% restante serviría para afrontar los gastos asociados a la operación, como impuestos, notaría o registro. 

 

Lleida, la capital catalana más asequible

A pesar de ser la capital catalana donde se necesita menos ahorro previo, Lleida también supera la barrera de los 40.000 euros. Esto significa que, incluso en el caso más accesible de Cataluña, comprar un piso exige un colchón económico difícil de alcanzar para muchas familias y especialmente para la población joven.

Según el estudio, solo cinco capitales de provincia del Estado permiten pagar la entrada de una vivienda con menos de 40.000 euros ahorrados: Jaén, Zamora, Cáceres, Ciudad Real y Ávila.

 

Barcelona, entre las ciudades más caras

Barcelona se sitúa entre las capitales donde el acceso a la compra es más exigente. Solo la superan San Sebastián, con 178.487 euros; Madrid, con 172.987 euros, y Palma, con 145.074 euros.

El portavoz y director de estudios de pisos.com, Ferran Font, advierte que a menudo el debate se centra en la cuota mensual de la hipoteca, pero que el problema aparece antes. “Hace años que centramos el debate en la cuota mensual de la hipoteca, cuando el obstáculo decisivo aparece mucho antes: reunir el dinero de entrada. Quien no tiene este colchón inicial ni siquiera se sienta a negociar con el banco”, señala.

 

Los jóvenes, dependientes de la ayuda familiar

El informe concluye que las cantidades necesarias para comprar una vivienda están “lejos de las posibilidades de buena parte” de la población joven. Por ello, apunta que en la práctica muchos compradores dependen de la ayuda familiar o de herencias para poder acceder a un inmueble.

El documento también constata que la mayoría de las capitales con precios más accesibles se concentran en la denominada “España vaciada”, mientras que las grandes ciudades y las zonas con más presión residencial exigen ahorros muy superiores.

En Cataluña, los datos confirman una fractura clara entre territorios, pero también una misma conclusión: incluso en las capitales más asequibles, comprar un piso requiere un ahorro inicial que deja fuera a una parte importante de la población.