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Los ahogamientos en playas y piscinas no siempre son fáciles de detectar. Uno de los casos más habituales es el de una persona mayor, a menudo un hombre de más de 75 años, que pierde el conocimiento dentro del agua y queda inmóvil, sin poder pedir ayuda ni hacer movimientos bruscos.
Precisamente para facilitar la tarea de los socorristas, la empresa Pro Activa Serveis Aquàtics ha patentado en Europa el sistema LAIF, una tecnología basada en inteligencia artificial que ya se está probando este verano en diferentes playas y piscinas catalanas.
Una cámara analiza el mar en tiempo real
Uno de los municipios que participa en la prueba piloto es Roses, en el Alt Empordà. En la torre de vigilancia de la playa de Santa Margarida se ha instalado una cámara orientada hacia el mar, especialmente a una zona próxima al espigón.
La cámara no graba las imágenes de manera permanente. La señal llega en directo a un centro de control, donde un sistema de inteligencia artificial analiza las imágenes y busca personas que se mantienen inmóviles dentro del agua.
El sistema puede generar falsos positivos, que son descartados por los profesionales del centro de control. Pero cuando los operadores detectan una situación compatible con un posible ahogamiento, alertan inmediatamente al socorrista que se encuentra en la playa para que pueda intervenir.
Según el director de Pro Activa, Oriol Canals, la tecnología permite controlar simultáneamente una gran cantidad de personas y aumentar las posibilidades de detectar una situación de riesgo.
Roses, uno de los municipios que prueba el sistema
Roses es uno de los municipios que este verano está participando en esta prueba piloto. El concejal de Playas, Lluís Espada, explica que la afluencia de bañistas en las playas es cada vez más elevada.
El municipio ha ampliado este año el servicio de socorrismo hasta septiembre y ahora estudiará si esta tecnología puede incorporarse de manera estable en el futuro.
El objetivo es comprobar primero el funcionamiento del sistema antes de plantear su aplicación en otras playas urbanas.
También se ha probado en Badalona y Platja d’Aro
El sistema LAIF no solo se ha instalado en Roses. Este verano también se ha probado en Badalona y Platja d’Aro, así como en la piscina del Club Natació Catalunya de Barcelona.
Según Pro Activa, la tecnología también se está instalando en Vilassar, Blanes y las Canarias.
El proyecto se ha desarrollado con el apoyo del Grupo de Transferencia Tecnológica e Innovación del CINME de la Universitat Politècnica de Catalunya y con la colaboración del Centro de Visión por Computador de la Universitat Autònoma de Barcelona.
La cámara no graba las imágenes
Uno de los elementos destacados del sistema es que la cámara no registra las imágenes de manera ordinaria, sino que las transmite en directo al centro de control para su análisis.
Según la información facilitada, el sistema cumple la normativa de protección de datos. Las imágenes solo se pueden registrar en caso de que se produzca un ahogamiento, con el objetivo de poder analizar posteriormente qué ha pasado y cómo se ha desarrollado la actuación.
La tecnología busca así convertirse en un refuerzo para los socorristas, especialmente en momentos de máxima afluencia, cuando resulta más difícil controlar visualmente a todas las personas que hay dentro del agua.