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Cataluña acumula años de retrasos en grandes proyectos de infraestructuras como el corredor mediterráneo, la ampliación del Aeropuerto de El Prat, la nueva estación de La Sagrera o el Plan Rodalies. Según los datos recogidos en el texto, el déficit inversor del Estado en Cataluña durante la era de Pedro Sánchez alcanza los 7.225 millones de euros.
En ocho años, el gobierno español ha ejecutado solo el 52,5% de las inversiones presupuestadas para Cataluña. Una parte importante del déficit corresponde a las infraestructuras ferroviarias, pero también hay proyectos pendientes en carreteras, aeropuertos y recursos hídricos.
El catálogo CAT-100, elaborado por Foment del Treball y la Cambra de Contractistes d’Obres de Catalunya, recoge las cien actuaciones que consideran prioritarias para el país. El documento las agrupa en cinco grandes ejes: movilidad ferroviaria, red viaria, conectividad intercontinental, transporte ferroviario de mercancías y abastecimiento hídrico.
Rodalies y La Sagrera, entre las principales asignaturas pendientes
La situación de Rodalies es uno de los principales focos de preocupación. El Plan de Rodalies se puso en marcha en 2008, pero en la primera fase, entre 2008 y 2015, solo se ejecutó el 13,5% de la inversión prevista.
En la segunda fase, entre 2020 y 2025, la ejecución subió hasta el 62,8%, pero todavía quedaron más de 1.700 millones de euros pendientes.
Entre las actuaciones previstas hay nuevas estaciones, mejoras de infraestructuras existentes, el nuevo ramal ferroviario al Aeropuerto de El Prat, la integración urbana de líneas y el desdoblamiento de varios tramos.
También destaca La Sagrera, una infraestructura que acumula más de quince años de obras. El proyecto comenzó en 2010 y ha sufrido varias paradas y sobrecostes. La previsión de que todos los trenes de alta velocidad y Rodalies pasaran por allí a principios de 2026 tampoco se ha cumplido.
Carreteras y autopistas, otra asignatura pendiente
El catálogo también incluye varios proyectos para mejorar la red viaria y la seguridad, entre los que hay desdoblamientos y mejoras de la C-55, C-12, C-13, C-53 y N-260, así como actuaciones en el túnel de Vielha y en la N-II del Maresme.
En el caso de la AP-7 y la AP-2, el texto destaca que el aumento del tráfico tras la desaparición de los peajes ha incrementado la presión sobre estas vías. Su titularidad estatal hace que el mantenimiento corresponda al Estado.
La ampliación de El Prat, pendiente de ejecutarse
La ampliación del Aeropuerto de El Prat también forma parte de las grandes infraestructuras pendientes. El proyecto prevé el alargamiento de la pista y una nueva terminal satélite.
Después de varios años de desacuerdos, las administraciones llegaron a un acuerdo, pero no todas las actuaciones se han incorporado al DORA III, que cubre el período 2027-2031. Algunas intervenciones quedarían, por lo tanto, para después de 2032.
Foment del Treball también reclama que la ampliación vaya acompañada de una conexión ferroviaria de alta velocidad con los aeropuertos de Barcelona, Girona y Reus.
El corredor mediterráneo, una obra que se alarga
En el transporte de mercancías, el corredor mediterráneo continúa siendo una de las principales reivindicaciones. El proyecto incluye numerosos tramos pendientes de desdoblamiento, adaptaciones al ancho europeo y nuevas estaciones intermodales.
Según los datos citados en el texto, más del 80% de la infraestructura está en obras, pero solo el 36% funciona, y todavía hay tramos sin una fecha concreta de finalización.
El agua, una inversión clave ante futuras sequías
El quinto gran eje es el abastecimiento hídrico. La sequía de los últimos años impulsó planes para ampliar y modernizar las infraestructuras de agua, con nuevas desalinizadoras, estaciones de regeneración y mejoras en las plantas de tratamiento.
En este ámbito, buena parte de las competencias corresponden a la Generalitat, a pesar de que el texto señala que la disponibilidad de recursos económicos y el modelo de financiación autonómico también condicionan la velocidad de ejecución.
En conjunto, el catálogo pone sobre la mesa un centenar de actuaciones que Foment del Treball y la CCOC consideran necesarias para que Cataluña mejore su movilidad, conectividad, capacidad logística y garantía de abastecimiento de agua.