Cataluña pone en marcha una nueva herramienta para reforzar el control de los vehículos pesantes en las carreteras. La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha presentado este jueves la Red de Estaciones de Control y Análisis del Transporte, un sistema inteligente que permitirá obtener datos de camiones y autocares de manera remota y en tiempo real para detectar posibles irregularidades.
Las estaciones incorporan tecnología avanzada capaz de leer el tacógrafo a distancia, pesar vehículos en movimiento y comprobar si tienen la ITV vigente, el seguro en regla y las autorizaciones de transporte correspondientes. Cuando el sistema detecte una posible infracción o una situación de riesgo, enviará una alerta a un panel de mensaje variable para indicar al conductor que se desvíe hacia una zona segura, donde los Mossos d’Esquadra o los inspectores de la Dirección General de Transportes y Movilidad podrán hacer una inspección presencial.
“Nos hará ser más selectivos y eficientes y conseguir información valiosa”, ha destacado Paneque durante la presentación del nuevo sistema.
Una inversión de 4,4 millones
La nueva red ha supuesto una inversión de 4,4 millones de euros y estará formada por ocho estaciones de control. Siete se ubicarán en diferentes puntos de la AP-7 y una en la C-33, dos vías con un volumen muy elevado de tráfico pesado.
Cada estación está formada por un arco instalado sobre la calzada y equipado con sensores, cámaras, sistemas de pesaje dinámico y conexión a bases de datos. Este conjunto de herramientas permitirá identificar los vehículos con más probabilidades de incumplir la normativa y, al mismo tiempo, evitar controles masivos que a menudo generan retenciones.
Tanto Paneque como el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, han remarcado que el sistema permitirá hacer inspecciones más selectivas y eficientes, especialmente en la AP-7. Lamiel ha subrayado que la información obtenida será “muy valiosa” para ordenar mejor una vía con una gran presencia de camiones.
“Nos permitirá saber cuántos camiones pasan y cuándo pasan para ser más eficientes en el control de esta vía”, ha afirmado.
Cómo funcionan los controles inteligentes
El sistema se activa cuando los camiones o autocares pasan por debajo de los arcos instalados en las estaciones. Mediante tecnología DSRC, se puede hacer una lectura remota del tacógrafo para comprobar los tiempos de conducción y descanso, así como detectar posibles manipulaciones o el uso de inhibidores.
Al mismo tiempo, los sensores hacen un pesaje dinámico del vehículo para estimar la carga transportada y calcular el aprovechamiento de la capacidad de carga. Las cámaras permiten identificar la matrícula y contrastar los datos con los registros disponibles para verificar la ITV, el seguro y las autorizaciones de transporte.
Cuando se detecta una posible irregularidad, el sistema envía un aviso a un panel situado aproximadamente a dos kilómetros. En este panel aparece la matrícula del vehículo y se indica al conductor que se desvíe hacia una zona segura habilitada para hacer la inspección.
Martorell podrá analizar hasta 28.000 vehículos pesados al día
Una de las estaciones más destacadas es la de Martorell, situada en ambos sentidos del antiguo peaje de la AP-7 y actualmente en fase de pruebas. Esta instalación tendrá capacidad para analizar hasta 28.000 vehículos pesados diarios, una cifra que permitirá obtener datos clave para planificar inspecciones, mejorar la movilidad y reforzar las políticas de seguridad vial y sostenibilidad.
El resto de estaciones se ubicarán en el antiguo peaje de la AP-7 en la Jonquera, en sentido sur; en el antiguo peaje de la AP-7 en la Roca del Vallès, en ambos sentidos; en el tramo sur de la AP-7 en Vila-seca, también en ambos sentidos; y en el antiguo peaje de la C-33 en la Llagosta, en sentido norte.
Nuevos equipos para los Mossos
El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica también ha entregado a los Mossos d’Esquadra ocho nuevos equipos DSRC móviles para reforzar las tareas de inspección.
Con esta incorporación, el cuerpo dispondrá de dieciséis unidades en total. Estos dispositivos se pueden instalar tanto en vehículos policiales como en trípodes y permiten ampliar la capacidad de control remoto sobre camiones y autocares.
La Generalitat defiende que esta nueva red permitirá mejorar la seguridad vial, reducir riesgos en la red de carreteras y actuar con más precisión ante los vehículos que incumplan la normativa.
