El Parlament ha avalado una propuesta de viñeta o pago por uso para las autopistas, con la condición de que no reproduzca el modelo de los antiguos peajes de barrera. La medida forma parte de una moción de los Comuns aprobada con el apoyo de todos los grupos excepto Vox y PPC, que han votado en contra, y Aliança Catalana, que se ha abstenido.
El texto defiende un sistema que no penalice la movilidad cotidiana de la ciudadanía y que establezca una contribución específica para el transporte pesado de largo recorrido. También prevé que la recaudación se destine al mantenimiento de las infraestructuras viarias.
Para avanzar en esta propuesta, la moción insta a crear un grupo de trabajo sobre la viñeta con representantes del Govern, los grupos parlamentarios, el Estado, agentes sociales y económicos, el sector del transporte, entidades municipalistas y organizaciones ambientales.
“No es volver a los antiguos peajes”
El diputado de los Comuns Lluís Mijoler ha defendido que no se puede recuperar el peaje de barrera, porque considera que “castiga la movilidad cotidiana de los trabajadores”. Al mismo tiempo, ha rechazado la “gratuidad absoluta” para los grandes operadores logísticos que utilizan Cataluña como corredor de paso.
Según Mijoler, el modelo debería hacer pagar más a quien recorre más kilómetros, transporta más toneladas, desgasta más la infraestructura y contamina más.
Desde el PSC, la diputada Neus Comes ha afirmado que el grupo comparte que una posible solución pase por un modelo basado en el uso real de las vías. También ha explicado que el Govern está analizando diferentes opciones para definir un posible sistema de tarifas y financiación de las vías de alta capacidad.
Junts también ha defendido que la viñeta no equivale a recuperar los antiguos peajes. La diputada Judith Toronjo ha replicado a Salvador Illa que Cataluña no se equivocó eliminándolos, sino que se “cansó” de pagar durante décadas mientras en el resto del Estado se construían autovías gratuitas con impuestos.
Presión por el traspaso de la AP-7
La moción también insta al Govern a reclamar formalmente al Estado el traspaso a la Generalitat de los tramos de vías estatales que pasan por Cataluña, comenzando por la AP-7. Este punto se ha aprobado a pesar de la abstención del PSC e incluye una auditoría previa sobre “el estado real” de la infraestructura.
La cámara también exige al Ministerio de Transportes que ejecute con la máxima celeridad las actuaciones previstas para mejorar la conectividad de la AP-7 y la AP-2, con nuevos accesos y mejoras en los enlaces existentes.
El texto aprobado da seis meses al Gobierno para elaborar una estrategia específica para reducir el tráfico pesado de largo recorrido en la AP-7 y presentar un calendario de actuaciones para disminuir la siniestralidad y la congestión.
También pide estudiar, acordar y aplicar limitaciones o prohibiciones de los adelantamientos de camiones en los tramos y franjas horarias con más congestión y accidentalidad.
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