Cataluña crece, pero este crecimiento no se está traduciendo en más bienestar para la población. Esta es una de las principales alertas del Informe 'Fènix', un documento elaborado por los economistas Xavier Cuadras, Modest Guinjoan y Miquel Puig, que dibuja un diagnóstico duro sobre el modelo económico catalán y advierte que el país avanza hacia un “empobrecimiento continuado” si no cambia de rumbo.
El estudio, coordinado por el ingeniero y empresario Xavier Roig y asesorado por los economistas Jordi Galí, Guillem López-Casasnovas y Jaume Ventura, quiere confrontar el “cierto triunfalismo” que, según sus autores, acompaña los datos macroeconómicos de los últimos años. El documento defiende que Cataluña ha registrado buenos indicadores globales, pero que estos ocultan una pérdida de bienestar material y una dependencia creciente de sectores con salarios bajos.
Un modelo que consideran “insostenible”
Los autores del informe sostienen que el modelo actual “amenaza la supervivencia” de Cataluña y pone en riesgo el estado del bienestar. Xavier Roig ha afirmado que “los tiempos son excepcionales y la situación de Cataluña es excepcional”, y ha advertido que el desarrollo económico de los últimos años genera tensiones cada vez más difíciles de sostener.
El documento señala especialmente sectores como el turismo de sol y playa y la industria cárnica, que, según los economistas, generan puestos de trabajo con salarios bajos y una aportación fiscal insuficiente para cubrir el coste de los servicios públicos básicos que reciben los mismos trabajadores.
Los salarios bajos, en el centro del problema
El informe introduce el concepto de “salarios altamente subvencionados” para referirse a los sueldos que no llegan a compensar, con sus aportaciones fiscales, el coste del salario social que percibe el trabajador en forma de servicios públicos como sanidad, educación, dependencia, orden público y justicia.
Según el documento, los salarios por debajo de los 29.000 euros brutos anuales en 2025 no alcanzan este equilibrio. El estudio también calcula que un salario puede considerarse “subvencionado” si se sitúa por debajo de los 35.000 euros anuales.
El economista Miquel Puig ha explicado que estos sectores con salarios bajos representan el 35% del total de puestos de trabajo, pero han concentrado el 44% de la ocupación creada entre 2008 y 2023. Este diferencial es, según los autores, uno de los puntos más preocupantes del diagnóstico.
Cataluña pierde posiciones en PIB per cápita
Otra de las grandes alertas del informe es la evolución del PIB per cápita. Los economistas aseguran que, aunque Cataluña ha crecido más que su entorno en términos globales, este crecimiento no se ha traducido en una mejora equivalente del bienestar de la población.
Según los cálculos expuestos, en el año 2000 el PIB per cápita de Cataluña se situaba seis puntos por encima de la media europea, mientras que actualmente se encuentra seis puntos por debajo. Los autores atribuyen este deterioro a l’aumento de población y a una productividad inferior a la de regiones europeas comparables.
“Si continuamos como estamos acabaremos mal. Aragón está a punto de avanzarnos en PIB per cápita. El día que esto pase se nos pondrá mal y querrá decir muchas cosas”, ha advertido Miquel Puig.
Un país de 10,5 millones de habitantes en 2050
El Informe Fénix también proyecta cómo podría ser Cataluña en el año 2050 si mantiene el modelo actual. Según los autores, el PIB crecería alrededor del 1,5% anual, pero el PIB per cápita solo una poco por encima del 0,4%. La población llegaría a los 10,5 millones de habitantes, una cifra ligeramente superior a la prevista por el Idescat.
Los economistas consideran que este escenario es materialmente posible, pero alertan de las enormes tensiones que provocaría. En vivienda, calculan que haría falta construir entre 500.000 y 660.000 nuevos inmuebles para absorber el crecimiento demográfico, es decir, entre 25.000 y 33.000 viviendas cada año.
También prevén un aumento muy importante de la demanda de agua, que se podría afrontar con inversiones como nuevas desaladoras. En cambio, la demanda energética plantearía más dificultades, sobre todo en un contexto de descarbonización, y el informe defiende no renunciar a la electricidad de origen nuclear.
Menos turismo e inmigración “selectiva”
Los autores reclaman medidas urgentes para cambiar el modelo. Entre las recomendaciones hay políticas de inmigración “selectiva”, basadas en la cualificación y la demanda del mercado laboral. También proponen hacer obligatorio el conocimiento del catalán para ocupar puestos de atención al público y de cuidado personal.
El informe también apuesta por reducir la capacidad turística. “No decimos de eliminarlo, sino que está creciendo muy deprisa y esto nos está empobreciendo. Hace falta menos turismo y pagar un poco mejor”, ha afirmado Puig.
En el ámbito fiscal, el documento plantea eliminar las ventajas que favorecen actividades de baja productividad y aumentar el mínimo exento del impuesto de patrimonio.
Los responsables del informe aseguran que el documento nace de su “inquietud” ante la evolución económica del país y remarcan que las conclusiones solo vinculan a las personas que lo han elaborado y firmado. En los próximos días tienen previsto presentarlo a instituciones y agentes económicos y sociales.
