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El pago con Bizum en comercios físicos de Cataluña se ha empezado a desplegar este verano, después de que la tecnología se habilitara a finales de mayo, pero la adopción avanza de manera gradual. Las entidades financieras han ido actualizando los datáfonos de los establecimientos, un proceso que ha cogido más impulso durante los meses de julio y agosto.
A pesar de ello, los comercios consultados por la ACN coinciden en que los clientes todavía piden muy poco pagar con Bizum. Algunos negocios han preferido esperar hasta septiembre para empezar a utilizarlo con normalidad, mientras que otros consideran que no había una necesidad real de incorporar un nuevo sistema de pago.
Los datáfonos ya se están preparando para cobrar con Bizum
En muchos casos, los datáfonos solo han necesitado una actualización de software para incorporar esta opción. Los terminales más antiguos, en cambio, se han tenido que sustituir por modelos compatibles con la nueva tecnología.
El funcionamiento es similar al pago con tarjeta. El comerciante selecciona la opción Bizum en el datáfono y el cliente acerca el móvil al terminal para efectuar el pago.
Bizum empezó a estar disponible para los comercios físicos a mediados de mayo, aunque la misma plataforma ya había advertido que la implantación sería "gradual", a medida que la tecnología llegara a las entidades bancarias y a los establecimientos.
Desde el Banco Sabadell aseguran que "el despliegue ya está hecho" y diversos comercios consultados también explican que bancos como BBVA o CaixaBank ya han incorporado la tecnología entre muchos de sus clientes.
"No te lo pide nadie": los comercios no detectan demanda
En Barcelona, el propietario de la tienda de ropa Bambino, en el barrio de El Clot, explica que empezaron a utilizar Bizum a principios de julio pero que solo recuerda un cliente que haya pedido pagar con este sistema.
"No te lo pide nadie", afirma Josep Antoni García, que considera que actualmente los clientes ya disponen de sistemas de pago que funcionan con normalidad, como las tarjetas o los relojes inteligentes.
"Ya funciona bien lo que tenemos", señala.
Según García, los datáfonos ya están preparados y el problema no es logístico, sino que los clientes no piden esta opción. "El cliente no hace nada y nosotros tampoco", resume.
La misma situación se repite en otros comercios consultados en las capitales de demarcación. Algunos ya han incorporado el Bizum, mientras que otros todavía no lo han hecho por falta de información práctica, desconocimiento o porque consideran que no es necesario.
También hay establecimientos que han preferido aplazar la incorporación hasta septiembre porque el cambio les ha coincidido con el inicio de las vacaciones.
El despliegue todavía puede durar entre seis y nueve meses
El presidente de Barcelona Comerç, Pròsper Puig, considera que la implantación depende sobre todo de las entidades financieras, que son las encargadas de distribuir los nuevos datáfonos.
Según Puig, el proceso todavía puede tardar entre seis y nueve meses y actualmente el Bizum continúa siendo "residual" en el comercio.
Aun así, considera que el sistema puede aportar cobros más rápidos a los comerciantes, prácticamente instantáneos, frente a unos sistemas actuales en los que algunos pagos pueden tardar uno o dos días en abonarse.
Para el consumidor, en cambio, Puig considera que la diferencia será mínima: "para el consumidor parece que no tendrá diferencia entre pagar con tarjeta y pagar con Bizum".
También prevé que los nuevos datáfonos incorporen progresivamente otras funcionalidades vinculadas al control de las ventas y a los sistemas fiscales.
Calbet ya utiliza Bizum en ventas a domicilio y por internet
La situación es diferente en el caso de Calbet, que ya hace meses que permite pagar con Bizum. La cadena de electrodomésticos empezó a utilizar este sistema en septiembre de 2025, a través de una aplicación web propia.
El funcionamiento permite introducir el número de teléfono del cliente y generar una petición de pago con el importe correspondiente. El comprador solo tiene que aceptar la operación desde su móvil.
"Lo aprovechamos mucho en las ventas en línea y telefónicas. Facilita mucho el pago a la gente", explica Javier Garcia, trabajador de un establecimiento de Calbet en la calle Urgell de Barcelona.
El sistema también resulta útil en las entregas a domicilio, especialmente en zonas donde la cobertura dificulta el uso del datáfono. Cada establecimiento dispone de su propio código Bizum.
Los jóvenes son los que más utilizan esta opción
En Calbet, según explican los trabajadores, los clientes que más utilizan el Bizum son principalmente personas jóvenes.
En cambio, en el establecimiento de la calle Urgell, situado en la Esquerra de l’Eixample, la clientela es mayoritariamente mayor y continúa optando sobre todo por tarjeta, efectivo o transferencia bancaria.
De momento, la cadena tampoco considera que el Bizum haya tenido un impacto significativo sobre las ventas.
"No notamos que haya influido mucho", explica Garcia, que señala que los incrementos más perceptibles han llegado con nuevos canales de venta, como la atención telefónica, la venta en línea y WhatsApp.