El porcentaje de trabajadores que se encuentran en situación de baja laboral en Cataluña ha experimentado un incremento notable durante los últimos años. Según datos facilitados por la Seguridad Social, el peso de los asalariados con baja por enfermedades o accidentes no vinculados a la actividad profesional se ha duplicado desde el 2010, pasando del 2,78% hace dieciséis años hasta el 5,5% registrado hasta noviembre del 2025.
No obstante, la duración media de estas incapacidades temporales se ha mantenido bastante constante durante la última década, situándose en torno a los 27 días, una cifra que está "12 por debajo de la media estatal". En el caso de los trabajadores autónomos, esta media se alarga hasta los 84 días, manteniéndose estable respecto a los últimos ejercicios.
Datos recientes y medidas gubernamentales
A finales de noviembre de 2025, había un total de 189.744 asalariados en baja por contingencias comunes —es decir, causas ajenas a la actividad laboral—. Esta cifra representa un máximo histórico en al menos dos décadas y supera los datos registrados tanto al cierre del año anterior como los ejercicios previos. Sin embargo, hay que destacar que el volumen total de asalariados también ha ido creciendo durante este período, aunque no al mismo ritmo que las bajas.
Pocos días antes de hacer públicas estos datos, el Gobierno anunció la implementación de pruebas piloto en los centros de atención primaria (CAP) con el objetivo explícito de reducir los tiempos necesarios para diagnosticar a las personas en situación de baja. Este proyecto incluye incentivos económicos dirigidos a los CAP que consigan agilizar la resolución diagnóstica de los pacientes.
Desgraciadamente, esta iniciativa ha recibido críticas destacadas por parte del sindicato Metges de Catalunya (MC) así como de algunos grupos políticos como la CUP y los Comuns. A pesar de estas objeciones, el ejecutivo catalán reafirmó el martes pasado su compromiso con este plan.
Evolución histórica y tendencias regionales
A partir del 2016 se observó un aumento continuado en el porcentaje de asalariados con baja laboral: después de estabilizarse ligeramente por debajo del 3%, esta cifra ha crecido sin interrupciones —a excepción de los años afectados por los ERTE durante la pandemia— hasta alcanzar el 5,5%. La prevalencia —personas con una baja activa independientemente del momento en que se les concedió— también ha subido notablemente desde el 2,7% registrado en 2010 hasta llegar al 5,7%.
El análisis territorial muestra diferencias relevantes entre demarcaciones catalanas. Barcelona presenta una duración media más corta (26,7 días), mientras Lleida destaca por su valor más elevado (29,9 días) en noviembre del 2025. Las comarcas gerundenses registraron una media cercana a los 28,9 días y Tarragona junto con el Ebro se situaron muy cerca (28,8 días).
Por otro lado, en cuanto a la incidencia mensual de incapacidades temporales sobre el total de asalariados, Barcelona lidera con un 5,6%, mientras Lleida ocupa el último lugar con un 4,5%.
Cataluña en contexto estatal
A nivel nacional, Cataluña destaca por tener una duración media más corta: sus 27 días son casi dos semanas menos que la media española. De hecho, "el pasado noviembre Cataluña fue la segunda comunidad autónoma con bajas más breves", solo superada ligeramente por Navarra (26,8 días). En cambio, Andalucía (48), Madrid (33) y País Valenciano (51), entre otras regiones densamente pobladas, presentan periodos considerablemente más largos.
Aun así, Cataluña ocupa el segundo lugar en cuanto a peso porcentual de personas de baja sobre el total de asalariados (5,5%), solo detrás de Navarra (5,8%), ambas muy superiores al conjunto estatal (3,9%). Este hecho indica una presencia elevada pero concentrada temporalmente respecto a otros territorios.
Diferencias entre asalariados y autónomos
El estudio también pone énfasis sobre los trabajadores autónomos: estos tienen una duración media más alta: 84 días en Cataluña. "Se trata de una dinámica recurrente y estable desde los últimos años". No obstante, solo un pequeño porcentaje de autónomos solicita bajas laborales: un modesto 1,1% en noviembre pasado .
