Adiós al tabaco en las terrazas, playas y piscinas: así será la nueva ley antitabaco

La nueva ley también prohíbe fumar en otros espacios próximos al transporte, instalaciones deportivas y edificios públicos como universidades

21 de julio de 2026 a las 15:06h

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley del tabaco, una reforma que actualiza la normativa vigente y que ahora iniciará la tramitación parlamentaria en las Cortes. El texto modifica la ley de 2005 y supone el cambio más relevante en la regulación estatal contra el tabaquismo desde hace más de una década.

La principal novedad es la ampliación de los espacios sin humo. Si la ley se aprueba, quedará prohibido fumar en las terrazas de bares y restaurantes, en las marquesinas y andenes del transporte público, en playas marítimas y fluviales, piscinas colectivas, instalaciones deportivas, parques nacionales, vehículos de trabajo, taxis, VTC y recintos de espectáculos públicos, también cuando sean al aire libre.

La reforma también crea zonas de protección reforzada alrededor de espacios sensibles. No se podrá fumar en un radio inferior a 15 metros de los accesos a edificios públicos, centros sanitarios, centros sociales, escuelas, universidades, centros de investigación, museos, bibliotecas, centros culturales, equipamientos deportivos y parques infantiles.

 

Cigarrillos electrónicos y nuevos productos

La nueva normativa también adapta la ley al auge de productos como los cigarrillos electrónicos con nicotina y sin, los productos de hierbas para fumar, la shisha y otros dispositivos o productos que imitan el acto de fumar. En estos casos, se les aplicarán las mismas limitaciones de consumo que al tabaco en los espacios donde esté prohibido fumar.

Las bolsas de nicotina quedan fuera de esta equiparación en espacios sin humo, pero el texto sí que prohíbe que los menores de edad las consuman.

El proyecto también limita la venta y el suministro de estos productos a tiendas especializadas, que deberán cumplir los requisitos que fije el Ministerio de Sanidad. La medida llega en un contexto de crecimiento del consumo entre adolescentes: casi la mitad de los jóvenes de 14 a 18 años ha probado alguna vez cigarrillos electrónicos, y el consumo en el último mes ha pasado del 14,9% en 2019 al 27,1% en 2025.

 

Prohibición expresa para los menores

Otra de las novedades es la prohibición explícita del consumo de tabaco por parte de los menores de 18 años. Hasta ahora, la normativa ya prohibía venderles o suministrarles estos productos, pero no recogía de manera específica la prohibición del consumo.

Según la encuesta sobre uso de drogas en enseñanzas secundarias en España, la prevalencia de fumadores diarios entre los jóvenes de 14 a 18 años es del 4,3%, la cifra más baja de la serie histórica. Aun así, el consumo de tabaco durante el último mes en este grupo de edad todavía se sitúa en el 15,5%.

 

Más restricciones a la publicidad

La reforma también endurece las restricciones a la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco, de los dispositivos de consumo y de los productos relacionados. Las limitaciones afectarán a todos los soportes, incluidas las máquinas expendedoras, internet y cualquier forma de promoción directa o indirecta.

En los puntos de venta, no se podrán hacer acciones en escaparates ni utilizar cartelería visible desde el exterior de los estancos o tiendas especializadas. En el ámbito audiovisual, tampoco se podrán emitir contenidos en los que presentadores, colaboradores o invitados aparezcan fumando, consumiendo o mostrando estos productos, ni hacer referencias comerciales directas o indirectas.

El texto también recupera el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, suprimido en 2014, que deberá proponer iniciativas, elaborar informes y favorecer la coordinación entre administraciones.

La ley entrará en vigor, si supera la tramitación parlamentaria, 20 días después de publicarse en el Boletín Oficial del Estado. También se prevé un plazo de dos meses para adaptar la señalización a los nuevos espacios donde quedará prohibido fumar.

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido que el Estado quiere continuar a “la vanguardia” en la lucha contra el tabaquismo y ha asegurado que la reducción del consumo puede suponer un ahorro de entre 100 y 200 millones de euros anuales para el sistema sanitario.

 

Rechazo del sector de la restauración

La medida llega con la oposición de una parte del sector de la hostelería. Organizaciones de la restauración ya criticaron el anteproyecto por el veto al tabaco en las terrazas de bares y restaurantes. El director del Gremio de Restauración, Roger Pallarols, reclamó a los partidos que impidieran la tramitación de la ley, que considera “desproporcionada”.

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