Según un estudio reciente realizado por Ecologistas en Acción, el 95,2% de los centros escolares en Cataluña registran concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2) superiores al umbral recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece un máximo anual de 10 µg/m³. Además, un 61,2% de estos centros se encuentran por encima del límite fijado en la nueva Directiva Europea de Calidad del Aire, que será exigible a partir del 2030, con un valor máximo permitido de 20 µg/m³.
El estudio ha analizado datos procedentes de 147 escuelas distribuidas en 28 municipios diferentes, obteniendo una media general de NO2 de 21,9 µg/m³. Solo siete centros cumplen las recomendaciones establecidas por la OMS, mientras que ciento cuarenta superan este umbral y noventa se encuentran por encima del límite europeo. Cabe destacar que en Sabadell se han detectado niveles que exceden incluso el límite legal actualmente vigente, situado en 40 µg/m³.
Centros educativos con niveles más bajos y más elevados de NO2
De los siete centros que cumplen las indicaciones OMS para 2025, destacan localizaciones como Balaguer (Escuela Montros Balaguer) y Caldes de Montbui (Escuela El Farell). También figuran escuelas en Castellar del Vallès (CEIP Emili Carles y FEDAC Castellar) así como Perafort (CEIP Josep Veciana) y Tossa de Mar (Escuela Ignasi Melé y IE Tossa de Mar). Los municipios con los valores más bajos son Tossa de Mar con una media anual registrada de 7,7 μg/m³, seguido por Castellar del Vallès (9 μg/m³) y Perafort (9,3 μg/m³).
Por otro lado, los niveles más elevados se han detectado en Mollet del Vallès con una media anual registrada superior a 33 μg/m³, La Pobla de Mafumet con casi 31,8 μg/m³ Y Granollers con unos valores aproximados a 30,1 μg/m³.
El caso de Barcelona
En Barcelona, este año se han analizado menos entornos escolares que en el análisis de 2024, cuando fueron 52. En concreto, se han recogido datos de 15 entornos escolares, del distrito de Sarrià-Sant Gervasi (4), zona alta de Gràcia (3), Horta-Guinardó (1), Eixample Dreta (3), Eixample Esquerre (1), Sant Martí (1) y Nou Barris (2), así como dos estaciones oficiales de medida para contrastar los datos (ubicadas en el Paseo de la Vall d'Hebron y en Bailén). Sin embargo, solo se han obtenido datos fiables de 14 entornos.
Según los datos recogidos el pasado noviembre, todas las escuelas sobrepasan la recomendación de la OMS y todas menos una (92,8%) superan los 20 microgramos establecidos por la nueva directiva europea. El informe destaca que la mayoría (9 escuelas de las 14 y las dos estaciones de control) superan los 25 μg/m³. La mayoría de estas están ubicadas en vías principales que son autopistas urbanas o zonas circundantes a estas.
Fran Campillo, de la Sociedad Catalana de Pediatría, ha destacado que esta campaña ha permitido demostrar que los entornos escolares contaminados no se encuentran solo en Barcelona y su área metropolitana, sino que "afecta a muchos municipios de toda Cataluña". Ha añadido que el NO2 está directamente relacionado con el tráfico motorizado y, en este sentido, ha apuntado que hay muchos municipios con tráfico motorizado alrededor de las escuelas. "Y este es el aire que están respirando nuestros niños y niñas", ha manifestado en rueda de prensa.
Riesgos para la población infantil
Ecologistas en Acción ha alertado que la población infantil es especialmente sensible a la contaminación atmosférica a causa de su elevada frecuencia respiratoria, su altura (más cercana a los tubos de escape) y la inmadurez de sus sistemas respiratorio e inmunitario, siendo el NO2 un activo inmunodepresor. Por ello, han alertado que los niveles encontrados de este contaminante perjudican gravemente la salud de los niños, que pasan buena parte del día en los centros educativos.
Pacificar los entornos escolares
Los resultados constatan que los entornos escolares con niveles de NO2 más bajos se encuentran en espacios peatonales o con baja circulación de automóviles, mientras que los que tienen los niveles más altos están ubicados cerca de autopistas urbanas o grandes vías. Y es que el origen principal de este contaminante se atribuye a la emisión de gases de combustión de vehículos motorizados.
Ante esta situación, la organización ha reclamado la pacificación del 100% de los entornos escolares, restringiendo completamente el tráfico motorizado en los alrededores de los centros educativos en horas de entrada y salida y limitando la velocidad a 20 km/h en todas las vías perimetrales. Además, piden convertir las calles adyacentes en espacios peatonales, zonas verdes o patios abiertos. También reclaman la implementación y refuerzo de las zonas de bajas emisiones y que se pongan en marcha los "compromisos" alcanzados en la comisión parlamentaria de infancia sobre este aspecto.
Otras propuestas son la creación de caminos escolares seguros, priorizar el transporte público, el vehículo compartido, la bicicleta o los desplazamientos a pie; limitar el aparcamiento en el entorno escolar, naturalizar los patios e implementar barreras verdes como arbolado o muros vegetales. Además, plantean la necesidad de instalar sensores de NO2 y partículas en todas las escuelas con transmisión de datos en tiempo real a las familias y a la comunidad educativa, hacer cumplir la normativa vigente penalizando la doble fila y crear una inspección ambiental periódica, entre otras.
Resultados similares a escala estatal
A escala estatal se han analizado 412 centros educativos, centros de salud y zonas especialmente sensibles de 66 núcleos urbanos de 10 comunidades autónomas en el marco de esta campaña de ciencia ciudadana. Los resultados de 2025 muestran que el 96% de los entornos analizados no cumplen la recomendación de la OMS y el 60% están por encima de la nueva directiva.
Esta es la quinta campaña realizada por Ecologistas en Acción. El balance de todas ellas muestra que solo 20 de los 985 entornos analizados, el 2%, cumplen las recomendaciones de la OMS y solo el 22% los límites de la nueva directiva europea. Además, en uno de cada diez centros escolares no se cumple la actual normativa vigente.
