¿Qué es un eclipse solar total y por qué es especial?
Un eclipse solar total se produce cuando la luna se interpone entre la Tierra y el sol y tapa completamente el disco solar desde un punto concreto del planeta. Durante un período acotado de tiempo, el día puede oscurecerse casi como si fuera de noche y se puede ver la corona solar, la capa exterior de la atmósfera del sol. De hecho, antes de que existieran los satélites, los eclipses permitían analizar esta corona solar. A la vez tiene relevancia histórica en el campo científico porque un eclipse en Madagascar permitió comprobar la teoría de la relatividad de Einstein.
El eclipse no se ve de la misma manera en todas partes. Únicamente se puede observar de manera total en lo que se llama camino de totalidad, mientras que fuera de esta zona lo que se muestra es un eclipse parcial. En este caso, casi toda la provincia de Tarragona queda dentro de este camino de totalidad y una buena parte de la provincia de Lleida también entraría.
En la Tierra, un eclipse total de sol sucede, de media, cada 18 meses, pero en un mismo lugar solo se repite, aproximadamente, cada 375 años. El último eclipse total de sol que se vio en Cataluña fue en el año 1905, hace más de un siglo.
Principalmente, hay tres tipos de eclipses solares. El total, que es el que veremos; el parcial, cuando la luna tapa parcialmente el sol, y el anular, cuando deja un “anillo” de sol alrededor. La península Ibérica vive ahora una trilogía excepcional de eclipses. El del 12 de agosto, otro total el 2 de agosto de 2027 en la zona de Andalucía y un eclipse anular el 26 de enero de 2028 que se verá en el sur de Cataluña. Después de 2028, en España no habrá otro eclipse total de sol hasta el siglo XXII.
¿Cuándo se verá y cómo será?
En Tarragona, el eclipse comenzará a las 19:35 h y finalizará a las 21:21 h. Ahora bien, el esperado momento de la totalidad no se verá hasta las 20:29 h y tendrá una duración de unos 59 segundos que varía en función del lugar exacto desde donde lo mires. En cambio, en Lleida durará 27 segundos. En aquel momento, el cielo se volverá oscuro, la temperatura sufrirá un notable descenso y es probable que los animales se alteren al notar que algo sucede.
Con todo, puede que el eclipse coincida con un día nublado. En este caso, podría no verse propiamente la totalidad del eclipse, pero sí que mantendría la rareza de oscurecerse todo en un minuto.
¿Cuál es el mejor lugar para verlo?
La elección del espacio de observación es clave. El astrofísico Carlos García avisa que “si intentamos buscar un lugar a última hora, probablemente fracasaremos”. Hay que tener en cuenta que la zona de Cataluña será uno de los últimos lugares donde se podrá ver el eclipse solar y, por lo tanto, el sol estará muy bajo. Aproximadamente, tres dedos por encima del horizonte en Tarragona. Por lo tanto, cualquier edificio, farola, cartel o accidente geográfico pueden tapar el espectáculo. Puede ir de centímetros.
Además, Carlos García y el economista Josep Maria Arauzo Carod subrayan que puede “generar caos” y que seguramente habrá colapso de las principales carreteras. La AP7 es una de las más señaladas, pero también se deberá ir con cuidado con las vías secundarias. Junto con esto, algunos espacios naturales podrían estar cerrados. Se deberá estar atento a la información oficial para no intentar acceder a un lugar el mismo día y quedarse con un palmo de narices.
Una de las mejores opciones es verlo en alta mar o el Delta del Ebro, mientras que en las playas lo más normal es que no se pueda observar por culpa de alguna montaña o edificio. Aparte de hacer una prueba ‘in situ’ los días previos para ver la posición el sol -aproximadamente, ya que cada día se mueve un poco-, la aplicación shademap.app muestra un mapa de sombras del día exacto y te puede ayudar a detectar los posibles obstáculos. Otras opciones son eclipsi.info, que te permite ver dónde estará exactamente el sol con la cámara del móvil.
Aun así, diversas localidades de la demarcación han señalado cuáles son los mejores lugares de sus municipios para poder disfrutarlo, teniendo en cuenta que se recomienda evitar desplazamientos el mismo día. En Tarragona, el Ayuntamiento ha hecho una elección de seis puntos desde donde verlo: el parque de l'Anella Mediterrània, con un aforo para 10.000 personas; el solar cercano al barrio de Buenos Aires, en Bonavista, con un aforo de unas 15.000 personas; la Marina Port Tàrraco, con espacio para acoger hasta 20.000 personas; el parque Francolí, para 1.500; el campo de fútbol de Sant Pere i Sant Pau, con un aforo de 4.000; y el aparcamiento de Sescelades, preparado para acoger hasta 7.000 personas.
A Reus se habilitará un gran punto de observación en el entorno del Parc de la Festa, en Valls el principal espacio de actividades se ubicará en la calle Blanquers del polígono industrial, Cambrils habilitará un punto de observación en la zona de la Cooperativa Agrícola, en Constantí se hará una gran fiesta en el aparcamiento de la calle Joan Miró, en La Canonja hará una apuesta similar en la plaza Catalunya y Salou avisa que sus playas serán también un “espacio privilegiado” para seguirlo gracias a su “orientación abierta al mar”.
En Lleida se han habilitado dos espacios de observación -con las entradas ya agotadas- que son la colina de la Seu Vella y justo al lado del campo de fútbol en el barrio de Mangraners. En Tortosa el lugar elegido es el terreno del aparcamiento del Fortí d’Orleans (frente a la antigua escuela de Betània).
¿Qué debo utilizar para evitar lesiones en los ojos?
La seguridad ocular será uno de los elementos con los que se deberá tener más cuidado. Pere Romero, especialista en oftalmología, avisa que “no hay eclipse sin algún problema” y que “hay gente que se queda ciega”. Mirarlo sin ninguna protección puede causar una quemadura en la parte central de la retina. El problema de estas quemaduras con luz ultravioleta es que la pérdida de visión no llega inmediatamente, sino que se nota entre las dos y las seis horas posteriores. El paciente ve un punto negro en un ojo o en los dos y, en el caso de las lesiones leves, la recuperación será entre los dos y los seis meses sin ningún tipo de tratamiento.
Para evitar estas posibles complicaciones, la única solución es verlo con las gafas homologadas con certificación ISO 12-312-2. No son seguras ni las gafas de sol, ni los cristales ahumados, ni las radiografías, ni los CDs. Además, tampoco se debe mirar el sol a través del móvil, prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros homologados. Únicamente las gafas ISO, que se deben guardar con cuidado para que no se estropeen con monedas o las llaves.
A pesar de tener las gafas puestas, se recomienda no estar más de tres minutos continuados mirando el sol durante el eclipse. El único momento en que nos podremos quitar las gafas será en el breve período que la luna oculte el sol, el eclipse total. Ahora bien, se debe tener cuidado, ya que el primer rayo de sol puede ser muy perjudicial.
¿Qué dicen las culturas sobre los eclipses?
El eclipse es un hecho natural, pero a la vez un hecho también cultural. “Las maneras con que se le ha dado significado y respuestas son diversas, aunque hay algunas explicaciones que se repiten”, apunta el doctor en filología Jesús Carruesco. Según detalla, en muchas culturas el eclipse es una amenaza cósmica y un elemento de miedo. A menudo se presenta como la amenaza de un ser monstruoso. La idea es que el mundo acaba durante un momento, sin la certeza de que no sea definitivo. En muchas de ellas es algo sagrado que no se puede mirar.
En el mundo escandinavo son dos lobos que persiguen al sol y a la luna y, cuando los atrapan, sucede el eclipse. En el mundo chino era un dragón que se comía el sol, mientras que en el mundo hindú hay un mito más elaborado. Según su mitología, Rahu es un demonio que bebió el elixir de la inmortalidad y fue decapitado por el dios Vishnu. A pesar de ello, su cabeza continuó viva. Desde entonces, la cabeza de Rahu persigue y se traga temporalmente el sol o la luna para vengarse, provocando los eclipses.
En otras culturas como la de los batammariba (en el norte de Togo y Benín) se dice que el sol y la luna se están peleando y que los conflictos de los humanos habrían provocado esta disputa. Por eso, este momento se convierte en un momento de reconciliación y una oportunidad para resolver conflictos.
Ligado a los eclipses, en Babilonia estos fenómenos se asociaban al presagio de la muerte del rey. Por este motivo, representaban un ritual donde se sustituía al rey para que el mal presagio recayera sobre él y, posteriormente, se le sacrificaba y se devolvía el monarca a su lugar.
Ahora bien, incluso dentro de la visión religiosa y ritual algunas culturas fueron capaces de identificar la periodicidad de los eclipses. Por ejemplo, los mayas elaboraron una tabla de eclipses -conservada en el Códice de Dresde- donde podían señalar “temporadas de eclipses” y las culturas mesopotámicas también desarrollaron métodos de predicción avanzados. De hecho, el primer eclipse registrado es en el mundo mesopotámico el 783 a.C.
Los primeros en hacer una reflexión desacralizada fueron los griegos presocráticos y es Anaxágoras en el siglo V a.C. quien explicó correctamente este fenómeno. Actualmente, algunas creencias sobre los eclipses se mantienen. Una de las más extendidas es la influencia que tienen sobre las mujeres embarazadas.
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