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Seat ha llamado a revisión en España unos 67.000 vehículos de los modelos Ateca y Tarraco, producidos entre 2016 y 2026, tras detectar un posible problema en el sistema de dirección que, en determinadas circunstancias, podría llegar a comprometer su funcionamiento.
La campaña forma parte de una actuación más amplia del grupo Volkswagen, que afecta a unas 224.000 unidades de estos modelos a escala mundial. Según informaciones de la prensa especializada alemana, la incidencia también podría afectar a algunos vehículos de las marcas Volkswagen y Audi.
Seat, sin embargo, subraya que hasta ahora no se ha registrado ningún accidente ni daño personal relacionado con este problema. La incidencia se detectó a raíz de las inspecciones internas de calidad de la compañía.
El problema está relacionado con la corrosión de un tornillo
Las comprobaciones han determinado que, bajo unas condiciones ambientales muy concretas y después de varios años de funcionamiento, uno de los tornillos del sistema de dirección podría sufrir corrosión.
Según explica la marca, el riesgo aparece especialmente en vehículos que han estado expuestos durante mucho tiempo a la presencia de sal en las carreteras, habitual en zonas donde se utiliza este material para combatir el hielo y la nieve.
Si esta corrosión continuara avanzando, el funcionamiento del sistema de dirección podría llegar a quedar comprometido “en casos aislados”, según Seat.
La compañía insiste en que se trata de una medida preventiva y que, hasta ahora, “no ha habido informes de daños personales o de daños significativos en los automóviles relacionados con este asunto”.
224.000 vehículos afectados en todo el mundo
La revisión no se limita al mercado español. El grupo Volkswagen ha incluido aproximadamente 224.000 vehículos en esta campaña a escala internacional.
Los propietarios de los vehículos afectados deberán pasar por un servicio oficial para que se compruebe el estado del componente y, si es necesario, se lleven a cabo las actuaciones correspondientes para evitar que la corrosión pueda avanzar.
La incidencia afecta a dos de los SUV más conocidos de Seat: el Ateca, comercializado desde 2016, y el Tarraco, incorporado posteriormente a la gama.