Carles Puigdemont asegura que "activó el plan alternativo" para no ser detenido el pasado 8 de agosto cuando regresó a Cataluña y huir a las pocas horas.En un artículo publicado en 'POLITICO', el expresidente dice que quería ir al Parlamento, pero la policía "había acordonado la zona"."Si lo hubiera intentado, habría sido equivalente a entregarme a las autoridades judiciales, que creo que no tienen la autoridad legal para perseguirme", señala.Puigdemont explica que "no volvió para ser arrestado", sino para "ejercer el derecho a resistir la opresión".Así, denuncia que el Tribunal Supremo no aplique la ley de amnistía."Lo llamo un golpe de estado híbrido: ciertos jueces subvierten la voluntad del pueblo y anulan la legislación aprobada", remacha.
Puigdemont recuerda que no ha sido ni condenado ni juzgado. "Estoy entre los políticos y activistas perseguidos a los que se debe aplicar esta ley de amnistía"."Pero la politizada sala segunda del Tribunal Supremo ha decidido rebelarse contra una ley que no le gusta, desobedeciendo a un parlamento democrático", añade.
El líder de Junts apunta que el tribunal "ha redefinido esencialmente el delito de malversación"."La distorsión de la realidad que se está produciendo para ponernos fuera del ámbito de la ley de amnistía es tan surrealista, no sólo ignora la ley, también se burla de los legisladores españoles", remarca.
El expresidente explica que llegó a Barcelona el 6 de agosto y que se marcha por la frontera de la Cataluña Norte."Voy a tomar un riesgo personal muy grande para llamar la atención sobre un problema sistémico de la justicia española y denunciar la obsesión política de un tribunal que debería ser imparcial a la hora de tomar decisiones", dice en el escrito. "Tuve que activar el plan alternativo que había preparado, es decir, hablar en el acto, eludir la detención ilegal y salir de España", comenta.
También critica el dispositivo policial de los Mossos d'Esquadra con la operación jaula."La policía provocó el caos en toda Cataluña mientras intentaba detenerme", apunta a 'POLITICO' y recuerda que la última vez que se "orquestó una operación tan masiva en Cataluña" fue el 17-A por los atentados yihadistas en Barcelona y Cambrils, en 2017.
"Espero que algún día la justicia vuelva a los tribunales españoles, y los jueces respeten una ley aprobada por el parlamento, para poder volver a casa definitivamente", concluye.